Las aguas  negras de poco más de un millón de habitantes que antes caían libremente a los ríos: Rivera, Torres, María Aguilar y Tiribí, ahora serán tratadas en la Planta «Los Tajos», la cual se ubica en la Uruca, cercanías de La Carpio.   

Este jueves oficialmente la obra fue ingurada; sin embargo, empezó su funcionamiento a inicios de este año a modo de prueba. En el acto participó el presidente de la República Luis Guillermo Solís. 

El proyecto tiene una inversión de 48 millones de dólares y se dio mediante un financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, cooperación del Gobierno de Japón y fondos del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcatarillados. 

Dicha planta de tratamiento es la de mayor capacidad y tamaño de Centroamérica.