Gritos, llantos y desesperación vivieron cientos de clientes en un supermercado que no abrió las cortinas metálicas en pleno terremoto, dejándolos encerrados.

La empresa explicó mediante un comunicado que lamentan los inconvenientes que esa situación provocó a los clientes.

También, afirman que actuaron de esa forma por protocolos de seguridad de la empresa.

Según la compañía, abrirán una investigación por este hecho para evitar que vuelva a ocurrir en un futuro.