Redacción – Alrededor de 19 personas fallecieron un ataque en un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Kunduz, Afganistán.

Según las autoridades, el bombardeo fue de parte de fuerzas de Estados Unidos, pese a que el secretario de Defensa norteamericano, Ashton Carter, dijo que estaba en marcha una «investigación exhaustiva» del bombardeo, aunque no confirmó si el ataque había sido llevado a cabo por las fuerzas estadounidenses.

«Doce empleados y al menos siete pacientes, incluidos tres niños, murieron; 37 personas resultaron heridas. Este ataque es una grave violación de la ley humanitaria internacional», informó Medicos sin fronteras (MSF).

«A las 02H10 (hora local), el centro de traumatología de MSF en Kunduz fue alcanzado varias veces durante un bombardeo prolongado y resultó muy dañado», agregó.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas ya se pronunció ante el ataque. Es «inexcusable» y «posiblemente criminal» , según afirma el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Ra’ad Al Hussein, pidió una completa y transparente investigación del hecho.

Kunduz ha sido escenario en la última semana de fuertes combates desde la irrupción el lunes de insurgentes talibanes, convirtiéndose en la primera gran ciudad afgana en caer en manos de los insurgentes desde 2001.