Redacción-Escondido entre las montañas de  Suerre en Jiménez de Pococí, estaba oculto el centro de operación, de donde -supuestamente- cargaban droga a helicópteros usados por los traficantes,   la cual se trasegaba por el Caribe.

Además, este sería un sitio de descanso para los pilotos que viajaban con la cocaína hacia otros países del continente.

El lugar ya había sido abandonado; sin embargo, aún se encontraban alimentos no perecederos, café y azúcar.

El escondite contaba con todas las comodidades, una planta eléctrica y sistema de abastecimiento de agua potable.

Los vecinos de los pueblos más cercanos,  ya habían informado a las autoridades de los constantes vuelos de aeronaves por la zona, a muy baja altura.

Ante esto, oficiales de la Policía de Control de Drogas,  Fuerza Pública de Limón y del Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) se adentraron en dicha zona montañosa y -tras horas de caminata- localizaron este centro de operación narco, el cual estaba cuidadosamente camuflado con plantas para que no fuese divisado desde los aires por las autoridades.