Redacción – Tras décadas de implementarla, China decidió terminar con su política de un hijo único, según informó la agencia estatal de noticias Xinhua.

A todas las parejas se les permitirán tener dos hijos y la información se dio a conocer mediante un comunicado del Partido Comunista.

La controversial medida se introdujo en todo el territorio nacional en 1979 con el objetivo de reducir la tasa de natalidad y frenar el crecimiento de la población.

Sin embargo, la preocupación por el envejecimiento de la población en el gigante asiático ha sido clave para impulsar el cambio.

Desde que entró en vigencia, se estima que la política de un solo hijo ayudó a prevenir alrededor de 400 millones de nacimientos.