Redacción – La organización terrorista jihadista Estado Islámico (EI) sumó un nuevo crimen contra la humanidad, cuando dinamitó el Arco del Triunfo de Palmira, una construcción de más de 2 mil años de antigüedad.

Palmira, una ciudad histórica de Siria, fue conquistada por EI el 21 de mayo.

Desde entonces, a la ola de matanzas, violaciones y otros crímenes contra personas físicas, el grupo jihadista también sumó la destrucción de sitios y objetos de valor histórico, como los templos de Bel y Baalshamin, ambos dinamitados y considerados por la UNESCO como Patrimonio de toda la Humanidad.

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Palmira es uno de los seis lugares sirios incluidos en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

El Arco del Triunfo era un arco romano de 2.000 años se encuentra situado a la entrada de la célebre calle de columnatas del recinto histórico, que podría estar viviendo sus últimos días. «Es una destrucción metódica del recinto. Quieren destruirlo completamente. Corremos el riesgo de perderla del todo», dijo un experto en museos.

Los fundamentalistas consideran objetos de idolatría las estatuas o frescos que representan a hombres, animales o tienen algún tipo de inscripción no deseada y, con eso en mente, borraron de la historia a varias joyas arqueológicas en Irak y Siria.

Sin embargo, para el jefe de las Antigüedades, «ahora EI destruye por venganza, ni siquiera por razones ideológicas, porque el Arco del Triunfo no era un monumento religioso sino civil».