• En EE.UU es más difícil comprar un chip de celular que un arma.
  • EE. UU tiene más armas de fuego registradas que habitantes.

 Redacción- Tras la última matanza en una institución educativa  en Oregón, Estados Unidos,  el pasado jueves 1 de octubre, el Presidente Obama aseguró  que no entiende como cualquiera puede acceder a un arma de fuego, cuando en su gobierno se ha dado permisos de portación de armas a menores de menos de un año- la persona más joven con licencia de portación de armas tiene tan solo 10 meses y pesa 9 kilogramos-  y en 30 estados de su país  los menores de edad, por ley, pueden tener ametralladoras y rifles, pero no pistolas.

El pasado jueves, al ser las 10:38 de la mañana, Chris Harper asesinó -sin piedad-  a 10 jóvenes en el Community College Obregón.  Harper primero le preguntó a cada una de sus víctimas: ¿cree en Dios?, si me responde que sí, lo verá…

La noticia  ha estremecido a los Estados Unidos, pero con cierto ambiente de normalidad, tras haberse repetido hechos similares, los cuales solo cambian el nombre del responsable  y el de los fallecidos, según el propio mandatario Obama.

Uno de los sucesos, quizás  de los más recordados,  fue  el del 2012, en la escuela de  primaria Sandy Hook, ahí fallecieron 20 niños de unos 7 años.

Datos de acceso al consumidor muestran que en Estados Unidos es más difícil comprar un chip de celular que un arma de fuego.

Además, se estima que hay más de un  armas de fuego que habitantes, no obstante, el parlamento americano no permite que se realice un conteo oficial y se niegan rotundamente a la idea de dar una cifra oficial o de establecer leyes que limiten el acceso. En Estados Unidos hay 306.8 millones de personas (contando bebés recién nacidos)  y  310 millones de armas de fuego, según datos de los propios distribuidores de armas.

Es muy  normal en la sociedad americana que los niños de 8 años en adelante, una vez finalizadas sus clases de natación o atletismo acudan a lecciones para matar en las escuelas de tiro al blanco.  Durante el gobierno de Obama (Premio Nobel de la Paz)  se han vendido más de 61 millones de armas, según datos de Michigan Open Carry.

Al conocer todos estos datos, en la sobra opacada detrás de las matanzas entre jóvenes, quizás se pueda comprender porque Estados Unidos, una vez más, llora sus hijos muertos que no regresaron  de estudiar.