Redacción- Las familias de escasos recursos serán las más perjudicadas si se aprueba un aumento del 35% en las tarifas eléctricas solicitado por la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP).

Así lo advirtió la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP), tras analizar el impacto que tendría el ajuste en las tarifas que pagan los hogares.

Según los datos de la propia Compañía, una familia promedio paga hoy ¢17.350 por mes, pero de aprobarse el ajuste pasaría a pagar ¢23.400 mensuales, es decir, ¢6.000 más. La CNFL da servicio a 453.000 clientes residenciales, el 33% del país (información a julio de 2014).

La CNFL solicitó dicho aumento para hacer frente a un incremento desastroso en los costos del proyecto hidroeléctrico Balsa Inferior, calculados inicialmente en $126 millones, pero cuyo costo subió a $330 millones.