• Delincuentes se llevaron millonario botín de fábrica de aceite de pescado en marzo del 2014
  • Sospechas contra familiares y guarda privado se disiparon por falta de indicios sóliidos

Redacción – Sus negocios con el aceite de tilapia le producían mucho dinero, pero aún así el empresario Rafael Angel Valverde Brenes, de 62 años, no utilizaba los bancos para proteger su riqueza. Prefería guardar el dinero en su propia casa y esta costumbre le costó la vida el sábado 23 de marzo del 2014 en la tranquila comunidad de Agua Caliente de Bagaces, en Guanacaste.

Valverde tenía la procesadora de pescado en un local ubicado muy cerca de su casa y del negocio dependían al menos cinco familias. El empresario vivía solo en esa vivienda.

Pero todo cambió aquel 23 de marzo del 2014. Tres sujetos quienes habían merodeado por la finca desde horas vespertinas llegaron a la finca en un vehículo negro a eso de las 8 p.m.

Primero interceptaron a un vigilante de la fábrica que salió a a recoger un poco de agua. Lo tiraron al suelo, lo amordazaron y amarraron y tras reducirlo a la impotencia se fueron a buscar a Valverde para liquidarlo. Les resultó fácil pues lo hallaron a pocos metros en las afueras de la casa y le dispararon ma quemarropa.

Valverde, quien no manejaba armas, recibió cinco impactos de bala, tres en el abdomen, uno en la cabeza y otro en el glúteo izquierdo. Murió en el sitio.

Esa noche Valverde departía con un vecino, Dimas Antonio Guido Guido de 71 años quien había llegado a fumar un cigarrillo con su amigo. Los sujetos le infligieron mútiples puñaladas al anciano, principalmente en la cabeza.

También murió en el sitio.

Dos horas después, un peón que entraba en el turno de las 10 p.m. encontró los dos cuerpos fuera de la vivienda, a una distancia de 15 metros entre uno y otro, por lo que avisó a las autoridades.

Los agentes judiciales se presentaron al lugar, corroborando el hallazgo de las dos personas, así como las heridas que presentaban.

El guarda de la empresa, sobreviviente del ataque y conocido como “Zorro”, afirmó ante los medios de comunicación que el OIJ lo cuestionó del porqué los homicidas lo dejaron vivo solo a él.

“No sé porque me dejaron vivo. Yo no pude verles el rostro, estaba muy oscuro, no sé quienes son los atacantes. Mi jefe y don Dimas eran personas excelentes; los agentes trataron de cuestionarme y responsabilizarme, pero yo no sé nada ” dijo el guarda cuando fue cuestionado.

Fue la propia fiscala de Liberia, Liliana Zamora quien confirmó dos días después del homicidio, al periodista Alvaro Sánchez de Telenoticias que los familiares de la víctima habían informado de la desaparición de ¢ 50 millones de la vivienda. La Policía Judicial constató que ese dinero desapareció tras el doble crimen.

OIJ investigó a familiares: Ante una consulta de Crímenes sin resolver, la Delegación del Organismo de Investigación Judicial de Liberia señaló que se hicieron múltiples pesquisas para descubrir a los asesinos pero sin resultado positivo. Incluso tras concluir la investigación enviaron un informe a la Fiscalía pero sin indicios de nada.

«Se manejó información de que habían sido familiares los que habían ultimado a estas personas, información proveída por otros familiares. Nunca pasó de ser una especulación, lamentablemente nunca se tuvo tampoco ningún elemento que le brindara solidez a la investigación»,  advierte en su informe el OIJ.

Según la Policía Judicial, también se tuvo como sospechoso al vigilante sobreviviente pero no hubo elementos para imputarle el doble homicidio.

“Fue una investigacion con muchas conjeturas” señala el informe policial.

Sobre la muerte del anciano Guido, el OIJ confirmó a Crímenes sin resolver que los delincuentes tenían planificado asesinar a Valverde pero encontraron en la escena al anciano y decidieron eliminarlo.»

Era un vecino, fue solamente a compartir un cigarrillo que lo posicionó en un “mal lugar, mal momento”.

Lo que todavía no tienen claro la Policía Judicial es la razón por la que los delincuentes perdonaron la vida al vigilante privado.