• Muerte de tres hombres ocurrida en el 2012 en Osa queda impune.
  • Vergonzoza investigación policial dejó libre a imputados.

Redacción – Los iban a enjuiciar por segunda vez a partir de la primera semana de diciembre por el triple homicidio ocurrido en Banegas de Osa en agosto del 2012, pero los dos sujetos escaparon de la justicia desde hace varios meses.

Así lo informó la Fiscalía a Crímenes sin resolver y señaló que contra los dos sospechosos de apellidos González, colombiano y Martínez, panameño ya se emitió una orden de captura.

“Los imputados no se ubicaron en la dirección que habían brindado. Debido a esto el Tribunal dictó una orden de captura” dijo la Fiscalía.

Los dos sujetos habían sido detenidos en enero del 2013, pero en el primer juicio celebrado en mayo del 2014 fueron absueltos después de que el Tribunal Penal de Osa, calificó la acusación y la investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como deficiente, vergonzoza y llena de espuria y ordenó ponerlos en libertad.

No obstante, el Ministerio Público apeló la absolutoria por lo que el Tribunal de Apelación de Sentencia programó un nuevo juicio que comenzaría la primera semana de diciembre.

Sin embargo, los sospechosos, ni lerdos ni perezosos, ya no estaban en la dirección dada a las autoridades por lo que este triple homicidio pasa a engrosar la enorme lista de crímenes sin resolver en Costa Rica.

¿Como ocurrió? El 1 de agosto del 2012 las autoridades fueron informadas de una confrontación por una disputa de tierras en Banegas de Osa, pero al llegar al lugar hallaron los cuerpos de tres personas asesinadas con arma blanca y arma de fuego.

Una de las víctimas fue Rodrigo Steller Jiménez, quien presentaba impactos de bala en el pecho. Era vecino de La Palma de Puerto Jiménez de Golfito.

El otro fallecido fue identificado como Marvin Barroso Jiménez, quien presentaba impactos de bala en varias partes del cuerpo, así como profundas heridas con arma blanca en el cuello, estaba amarrado de pies y manos y amordazado.

El último hombre fue identificado como Giovanni Durán Gamboa, quien presentaba impactos de bala en el pecho.

Los cuerpos fueron localizados detrás de un pequeño rancho en un camino que conducía hacia un plantío de maíz.

Los cuerpos estaban en un radio de unos 60 metros.

Las autoridades también localizaron a un adulto mayor al que solo lo identificaron con el apellido Morales, quien al parecer no tiene que ver nada en el asunto, ya que el anciano cuidaba la propiedad y vivía en el rancho.

Se presume que el señor escuchó unos disparos, por lo que acudió al lugar a ver lo que pasaba y fue interceptado por dos hombres que habían ingresado a bordo de un automóvil de color gris. El anciano fue amarrado y amordazado y colocado en el interior del rancho, de donde escapó una vez que los hombres se alejaron.

Razones del Tribunal:

Los jueces de Osa, Reinald Araya, Karol Vanessa Delgado y Eladio Sánchez en la sentencia absolutoria indicaron que no hubo pruebas directas ni indirectas que vincularan e incriminaran a los dos hombres acusados.

Según las conclusiones del Tribunal, uno de los testigos claves, fue el único sobreviviente que estaba en esa fecha en el lugar, Elpidio Morales, de 79 años.

Morales siempre mantuvo en sus declaraciones las características físicas de los verdaderos sospechosos de aquel crimen, pero los investigadores siempre dijeron que el señor era un fantasioso y nunca le dieron credibilidad.

Parecía que lo único que les interesaba era dar una respuesta para resolver un problema y satisfacer con la misma a los familiares de las víctimas y a la opinión pública, pues muchas veces sus alegatos carecieron de pericias técnicas, sostuvo el Tribunal.

El Tribunal ordenó poner en libertad inmediatamente a los sospechosos.

El móvil aparente de este triple homicidio fue un tumbonazo por droga.