Redacción- Los niños y niñas menores de diez años que practican el fútbol en los Estados Unidos deberán jugar sin utilizar el recurso del cabezazo debido a que la Federación Estadounidense de Fútbol prohibió que los pequeños cabeceen el balón.

Esta decisión fue tomada para que los menores no corran peligro de sufrir algún traumatismo a nivel cerebral, puesto que varios estudios demuestran que existe relación entre los remates de cabeza y las conmociones cerebrales.

La decisión tomada por el ente se debe a que un grupo de padres alega que alrededor de los Estados Unidos unos 50.000 niños sufrieron conmociones jugando al fútbol.