Redacción – Luego del 0 – 4 ante el su acérrimo rival, el FC Barcelona, que de paso fue con baile y humillación incluida, el camerino del Real Madrid vive una verdadera tempestad.

El júbilo y la tristeza se podría decir que son los únicos estados de ánimo en el fútbol, y lo que separa una cosa de la otra es el triunfo o la derrota.

El conjunto blanco no dio la talla en ningún aspecto del juego ante el Barcelona. A pesar del regreso de Benzema, James y Bale – que suponía una mejoría para el Madrid – no hubo mejora y más bien la alineación y el juego mostrado ante los culés fue el reflejo de lo que sería el método utilizado por un niño en un videojuego.

Lo sucedido en el caso del Real Madrid y lo que hace aún más grave la crisis  merengue es haber caído ante su eterno rival en el Santiago Bernabéu en lo que fue una lección de buen fútbol.

Pese al apoyo mostrado por el presidente de la casa blanca, Florentino Pérez, el timonel, Rafa Benítez continúa con la misma presión que representa una derrota como la ocurrida el sábado.

Luego de las palabras de su presidente, Benítez debe ser consecuente con sus ideas futbolísticas ya que a meno así habrá sido fiel a su estilo.

Este miércoles el Madrid enfrentará al Shaktar por la Champions League en lo que sería un partido relativamente fácil, pero cuidado, que en tiempos de crisis en la casa merengue nada es un trámite, más si existe la obligación de ganar y convencer.