• Desarticulación de banda de «coyotaje» generó situación.

Redacción-Desde el pasado 12 de noviembre,  cientos de cubanos deseosos de llegar  a Estados Unidos -por un mejor futuro- quedaron a la deriva en Costa Rica.

Esta situación que generó gastos en atención humanitaria a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) por más de 80 millones de colones.

Al sumar los gastos del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), Migración y otras instrucciones la cifra alcanza los 100 millones de colones y aún no hay  claridad de cuantos días más continuará la problemática.

“La CNE ha desembolsado ese dinero especialmente para atención de los albergues de la Cruz, Liberia, Guatuso y San Ramón,  donde están más de 3.000 cubanos”, detalló Rebeca Madrigal, periodista de la Comisión.

Los migrantes reciben atención médica, alimentación, abrigo y la respectiva documentación migratoria mientras están a la espera que los líderes políticos de la región tomen una decisión.

El presidente de la República,  Luis Guillermo Solís,  mencionó que espera solucionar antes de su viaje a Cuba el tema de los migrantes, y en caso de no ser así, hablará de este punto con el mandatario cubano, Raúl Castro,  el próximo  15 de diciembre.

Posteriormente,  se reunirá con su homólogo hondureño para intentar solucionar la problemática con los migrantes cubanos y permitirles continuar con su viaje, el cual inició por tierra desde Ecuador.

Inicio de la problemática de los cubanos en Costa Rica.

Tras una serie de allanamientos –en La Cruz de Guanacaste y Alajuelita y otras  zonas-  el pasado 12 de noviembre la Policía de Migración desarticuló la  principal banda de tráfico de personas que opera en Costa Rica, de acuerdo con las autoridades.

Una banda que pasaba a más de 350 cubanos a Nicaragua por semana, según la investigación. Por esto, cobraban en promedio 700 dólares por cada persona.

Desde ese momento los cientos de cubanos  que intentaban llegar a Estados Unidos -dejando atrás un pasado comunista – quedaron en otra isla,  a la deriva de las decisiones políticas y conflictos regionales.

En estas condiciones se encontraban los migrantes cubanos hace unos días, antes de que la CNE los acogiera en albergues.

«Nos decían que en Centroamérica la gente aún usaba taparrabos, pero nos sorprendimos se ven desarrollados en esas cosas pero en otras no», relató uno de los migrantes a un equipo de AMPrensa.com que viajó hasta el albergue de La Cruz en Guanacaste.

La situación se fue agravando día tras día, pues más migrantes ingresaban por la frontera con Panamá. De igual manera quedaban en ese limbo ante la negativa del gobierno nicaragüense de permitirles su paso hacia el norte del continente.

Los cubanos improvisaron donde dormir, sufrieron el frío de la madrugada en las afueras de Migración y Extranjería en la Uruca, después, ya con documentación en mano,  quedaron estancados en la frontera de Peñas-Blancas, donde permanecen ahí en su mayoría tras casi un mes.

Nicaragua estableció un contingente militar para impedirles el paso y aún mantiene su negativa de tránsito de los isleños, quienes subsisten a puras remesas enviadas por sus familiares ya establecidos en Florida. Sin embargo, no todos tienen la misma suerte.

¿Qué pasó con los 10 coyotes detenidos?

La supuesta líder de la banda recibió cinco meses de prisión preventiva, sin embargo, intenta revertir la medida por razones médicas,  ya que fue ingresada a un centro hospitalario por problemas del corazón.

Cuatro miembros más también recibieron cinco meses de prisión preventiva.

Las otras cinco personas investigadas no pueden salir del país, deben ir a firmar de manera periódica, pero se mantiene en libertad.