Redacción-La corteza terrestre del estado más poblado de EE.UU., California, es atravesada con una profunda grieta que separa dos placas tectónicas.

Según los científicos, la región más prospera de América del Norte podría quebrarse en dos partes debido al aceleramiento de este proceso, impulsado por el cambio climático. Las consecuencias para la población de la zona podrían ser desastrosas.

El cambio climático ha provocado la aceleración del movimiento de la placa Norteamericana y la del Pacífico, lo que aumenta la actividad sísmica en el área de la falla geológica de San Andrés. Esta grieta gigante de 1.286 kilómetros, famosa por causar grandes y devastadores terremotos, atraviesa el estado norteamericano de California de norte a sur y causa una gran preocupación entre los expertos en sismología.

Los sismólogos norteamericanos últimamente han centrado su atención y preocupación en el área sur de la falla, unos 160 kilómetros que atraviesan Palm Springs, en el sur de California, y potencialmente amenazan a las ciudades San Diego y Los Ángeles. Sin embargo, existen zonas menos pobladas situadas aún más cerca de la falla de San Andrés.