San José – La Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria y de Bebidas (CACIA) rechazó la solicitud de ajuste tarifario que estudia la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (ARESEP) para aumentar el precio del gas licuado en un 72% en los primeros meses del 2016.

José Manuel Hernando, presidente de CACIA, comentó que la solicitud la planteó la Intendencia de Energía el pasado mes de noviembre y que, de aprobarse, supondría un duro golpe para el presupuesto de las familias costarricenses que se abastecen directamente de este combustible.

«Rechazamos este aumento  por tres causas fundamentales: a. Su exagerada desproporción; al día de hoy, sin el incremento propuesto, el Gas GLP de Costa Rica es un 42% más caro que el precio promedio de Centroamérica y Panamá; b. Por las gravísimas implicaciones que eso tiene sobre los presupuestos de las familias que se abastecen con gas licuado para cocinar» y c. Por el fuerte incremento de gran cantidad de operaciones productivas y comerciales», indicó Hernando.

Según CACIA, de aprobarse el incremento de un 72% que propone ARESEP, las diferencias ya graves con los precios que obtienen nuestros competidores internacionales, simplemente dejará fuera de mercado la producción nacional con las graves consecuencias que ello tiene sobre el empleo y obligará a la industria nacional a realizar transformaciones energéticas hacia esquemas ya superados por muchas de las industrias.

La audiencia pública está programada para el próximo 14 de enero.