Redacción – Las principales capitales del mundo harán frente a la creciente amenaza terrorista con un gran despliegue de fuerzas de seguridad y estrictos controles para garantizar la seguridad en las celebraciones de Año Nuevo.

En Bruselas, en las últimas horas se han detenido a seis personas, una por su presunta vinculación con los atentados de París y otras seis, por una supuesta amenaza de atentado en Año Nuevo.

Todas estas detenciones han llevado a la cancelación de los festejos. Sólo los mercadillos de Navidad en el centro se mantienen, según la cadena de televisión pública francófona RTBF.

Por su parte, París, Francia, unos 60.000 policías y soldados velarán por la seguridad de la noche de fin de año, en una movilización sin precedentes. El espectáculo de fuegos artificiales ha sido cancelado, mientras el uso de petardos y cohetes particulares siempre estuvo prohibido.