Redacción – Seis meses han pasado desde la detención del expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol, Eduardo Li, y ya cayeron más cabezas en el tema de corrupción.

Lo último que se maneja del costarricense es que continúa en una prisión suiza esperando que se resuelva su situación, misma en la que busca evitar su extradición a los Estados Unidos.

El pasado 29 de octubre se presentó la apelación a la orden de extradición que emitieron las autoridades estadounidenses.

Ante el proceso de apelación, la sentencia de extradición no es definitiva, de aprobarse el recurso de apelación, el costarricense quedaría libre, en el caso de que sea denegado, Li sería extraditado y entregado a los Estados Unidos.

En 190 días la CONCACAF ha perdido dos veces a dos presidentes, el primero fue el caso de Jeffrey Webb y este jueves por la madrugada cayó el hondureño Alfred Hawit, dos jerarcas en sólo seis meses.