Redacción – El francés Zinedine Zidane podría ser técnico de Navas si se diera la destitución de Rafa Benítez y se encargaría de tomar el control de la dirección técnica del Real Madrid en caso de que la dirigencia determine separar al español por los problemas de camerino.

No hay más, si hay cambio de técnico antes de que termine la presente temporada, el elegido para enderezar el rumbo de los merengues es Zidane.

En los últimos días se ha dicho que las dudas de Florentino Pérez para la elección del sucesor de Benítez es el principal motivo para no haber tomado la decisión de excluirlo antes del parón navideño, se ha manejado que de haber un nombre claro para el cargo, Rafa sería historia.

Además de la alternativa de Zidane, que siempre ha estado presente, estaban sobre de la mesa los nombres de Mourinho, Víctor Fernández, Conte o Capello, entre otros candidatos, sin embargo, uno a uno el presidente blanco ha ido eliminándolos de la lista hasta que solo ha quedado el nombre que desde hace tiempo le genera una enorme ilusión.

Zidane cuenta con el visto bueno de la plantilla, es un vestuario que conoce a la perfección porque ya ha trabajado con ellos distintas etapas, primero con Mourinho y después con Ancelotti, la temporada de la Décima, conociendo así a casi todos los jugadores y con muchos de ellos manteniendo una relación estrecha, como es el caso de Benzema, Varane y Jesé.

Apoyo total

El francés contaría de entrada con lo que se le ha resistido a Benítez durante todo este tiempo: el beneplácito de los jugadores. Un primer paso importante en busca de una reacción con efectos inmediatos, que es lo que necesita el Madrid para salir de la crisis. La figura de Zidane impone respeto en la plantilla y cuenta también con el favor de una grada que lo idolatró en su etapa como futbolista.

Sobre el actual técnico merengue pesa un ultimátum, ya tiene el crédito agotado y cada partido podría ser el último como el banquillo madridista.

La confianza que el presidente blanco tiene en Zidane es ciega, lleva años preparándolo para dar el paso y ve en el francés a un Guardiola, al hombre que puede ser capaz de marcar una nueva época gloriosa al frente del conjunto blanco.