Redacción- La llegada de la estación seca presenta todo un reto para los Bomberos Forestales del Sistema Nacional de Áreas Conservación (SINAC) quienes desde ya, se encuentran listo para atender las emergencias.

De acuerdo con Diego Román, coordinador de la Comisión del manejo de incendios forestales, ya se encuentran en una alerta permanente e iniciaron con la movilización de personas y recursos.

«Ya tenemos patrullajes por tierra, sobrevuelos programados así como torres de observación» apuntó Román.

También, los encargados de apagar las llamas en áreas protegidas realizaron mil kilómetros de rondas cortafuegos (un espacio donde se limpia de maleza para evitar que se propaguen las llamas) cuyo costo ronda los ¢140 millones de colones.

Además, los expertos piden a la población que va de viaje a los parques y reservas, no dejar fogatas encendidas, evitar el uso de cigarrillos, o botellas y vasos de vidrio que expuestos al sol podrían generar incendios.

El año anterior más de 10 mil hectáreas de áreas protegidas fueron consumidas por las llamas.