Foto con fines ilustrativos. AMPrensa.com
  • Uno de los préstamos se dio en 2009 y aún no se termina obra.
  • Se adeudan 296 millones de dólares por deseada ampliación de la ruta 32.

San José – Los costarricenses pagan los préstamos que Costa Rica pide a entidades internacionales con el objetivo de mejorar la infraestructura vial; sin embargo, los resultados no se ven y según Lanamme, la situación actual de las carreteras es pésima.

Actualmente, Costa Rica tiene 20 créditos internacionales, de los cuales cinco son destinados para construir o ampliar carreteras.

En total, el país adeuda $1 158 millones 450 mil dólares por obras que aún no se terminan ni avanzan, e incluso, ni comienzan, a pesar de que los costarricenses piden a gritos mejoras en las carreteras para evitar congestionamiento vial.

El primer préstamo dedicado a obra pública, administrado por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, se dio el 27 de noviembre de 2009, para el Programa de Infraestructura Vial I.

Para ese proyecto se pidió prestado 300 millones de dólares al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Según la Contraloría General de la República, a junio del año pasado, se llevaba un avance físico del 73% y según el MOPT, a enero de este año la obra más avanzada iba por el 90% (Ampliación Cañas-Liberia) y la de menor es la de Punta Sur: Bernardo Soto-Sifón, donde apenas se avanza a un 35% en el prediseño.

Por su parte, el préstamo para el Programa para la Red Vial Cantonal de 60 millones de dólares del BID, se suscribió 22 de febrero de 2011 y a junio del año anterior, según la Contraloría, llevaba un avance físico del 6,6%.

Según el MOPT, a enero de este año, el avance integral va por el 70%. De los 120 proyectos, 36 fueron finalizados y 63 aún están inconcluidos.

Para el Programa de Infraestructura de Transporte (PIT) también se pidieron 450 millones de dólares al BID. Fue suscrito el 30 de abril de 2014 y la obra aún no ha empezado.

Según el MOPT, los diseños se comienzan a hacer hasta mayo, dos años después de que fue suscrito.

Otro de los que fueron suscritos en 2009, fue el proyecto Bajos de Chilamates-Vuelta Kooper por 52 450 millones de dólares.

La obra lleva un 61% de avance físico, según el MOPT, y está previsto para terminar hasta junio de 2017.

Finalmente, para la deseada ampliación de la ruta 32 también se pidió dinero prestado, pese a que ni siquiera ha empezado.

Para esa obra, se pidieron 296 millones de dólares, según el contrato suscrito con China en 2013.

Actualmente, ese proyecto está en refrendo con la Contraloría, pues tuvo que ser renegociado con la empresa adjudicada.

INFRAESTRUCTURA ACTUAL ES PÉSIMA

A pesar de cinco préstamos externos por más de mil millones de dólares, los ticos son víctimas de las presas por el grave retraso de la infraestructura vial de Costa Rica.

De acuerdo con el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (LANAMME), la infraestructura y la congestión vial son pésimas.

«En congestión vial la situación es pésima y en infraestructura es pésima y de los pavimentos es regular, pues se ha mejorado. La red vial cantonal está muy mal y la red vial nacional está mejor», señaló Guillermo Loría, ingeniero de LANAMME.

Por su parte, el exministro del MOPT 1998-2002, Rodolfo Méndez Mata, afirmó que la mayoría de los contratos nacieron mal por situaciones políticas y no necesariamente por culpa de las instituciones del Estado.

«Algunos contratos que se asumieron en 2009 y que no se han hecho, es porque ni siquiera se tenía en ese momento una idea cierta sobre cuáles proyectos serían parte de ese crédito. Desde ahí hay una génesis de problema, porque hay proyectos que han tenido que volver al trámite inicial», aseveró Méndez Mata.