• AyA dice que no tiene personal para fortalecer acceso del agua.

San José – Miriam Granados, de 78 años, conoce lo difícil que representa no tener agua potable en su casa.

Cocinar, bañarse o lavar la ropa, se convirtió en todo un calvario para esta adulta mayor.

Según relata Granados, su única fuente para conseguir el líquido es un río que está cerca de su casa, en Guadalupe. Allí, debe ingeniárselas para llevar el agua a su casa por hacer sus respectivas labores.

«Muy difíciles. Tenemos que jalar agua de un río que baja un poco cerca. Cuando llovía, juntar agua llovida. Aquí los ríos son un poco más limpios», contó Granados, quien dice que no tiene miedo a contagiarse de alguna enfermedad.

Esa parte de la historia de una adulta mayor, quien junto a otras 423 mil 185 familias no tienen agua potable en su casa, de acuerdo con Acueductos y Alcantarillados (AyA).

Entre AyA, municipalidades, acueductos comunales, empresas públicas y privadas, se tiene una cobertura de 4 millones 301 mil 172 habitantes; sin embargo, solo 3 millones 877 mil de ellos tienen acceso a agua potable para consumo, según el AyA.

Ello representa que solo el 90% de la población cubierta tiene acceso al consumo del líquido limpio y sin ningún riesgo.

De acuerdo con la presidenta ejecutiva del AyA, Yamileth Astorga, los acueductos comunales son en los que hay mayores problemas, pues no tienen conocimiento de manejo o no tienen capacidad.

Además, afirmó que el AyA no tiene el personal para fortalecer el acceso al líquido.

«El AyA autorizó a muchísimas asociaciones para manejar el acueducto sin en realidad tener los conocimientos mínimos de manejo y sin darle la capacidad. Ahora tenemos más de 1500 y es una labor titánica donde la institución no cuenta con tanto personal para poder apoyar de forma continua este fortalecimiento de capacidades», señaló Astorga.

Según la jerarca, algunos lugares que no tienen acceso a agua son la región Brunca, Chorotega y la Zona Norte.

«Claro, nos da miedo, pero qué podemos hacer. Tratar de hervir el agua para bañarse o para cocinar. A pesar de eso, nunca he tenido un problema de salud», dijo Granados, adulta mayor que no tiene agua potable en su casa.