Redacción – Hace precisamente un año, el Barcelona iniciaba el 2015 con una crisis; 365 días después, el Barcelona pasa por un gran momento futbolístico de la mano de sus estrellas, Messi, Suárez y Neymar.

En medio de un conflicto por la contratación de Neymar, el presidente de la institución, Sandro Rosell, dejó su cargo en enero de 2014 mientras la duda sobre los millones por lo que el brasileño había llegado a Cataluña lo dejaba al borde de una imputación.

A partir de ese momento, los blaugranas entraron en un debacle que derivó en crisis, no ganaba un título desde la Supercopa de 2013, con Gerardo Martino como entrenador, y futbolísticamente su presente estaba muy nublado.

El pasado 6 de enero de 2015 se dieron los despidos de Andoni Zubizarreta como director deportivo, y de su adjunto, Carles Puyol, esto producto de la condena por parte de la FIFA de no poder fichar hasta el 2016, mostrando así que los problemas no solo ocurrían dentro de la cancha sino que afuera el club era un desastre.

El ex arquero azulgrana puso a disposición su cargo después de la pérdida frente a la Real Sociedad, la confirmación de la pena de no poder contratar jugadores hasta 2016 y la crisis entre el plantel y Luis Enrique.

La situación entre Luis Enrique y el plantel en el vestuario, tras la derrota ante Real Sociedad, llegó en es momento a un punto límite confirmando la crisis en las tiendas catalanas, ya que los jugadores no estaban de acuerdo con algunos métodos del técnico, además la estrella del club, el propio Lionel Messi se mostraba molestó por ser suplente.

En su momento, los diarios catalanes criticaron fuertemente la decisión de Luis Enrique de dejar a Messi y Neymar en el banco y se quejaban del nivel que expresaba el equipo.

A la postre, el fichaje del brasileño, sumado a la incorporación de Luis Suárez y la comunión de el tridente que conformaron con el astro argentino Lionel Messi, fueron pieza clave para el éxito catalán.

En 2015 el Barça ha vuelto a levantar cinco trofeos mostrando un fútbol espectacular, y por si fuera poco, el ciclo ganador no parece que vaya a terminar pronto.

Este 2016 la realidad es otra, un año después el Barcelona vive uno de sus mejores momentos en la historia y la relación entre técnico, jugadores y dirigencia no puede estar mejor.

Este Barça está para ganar todo durante el 2016 y así darle una lección al Real Madrid de que una crisis no supone el fin del mundo.