Redacción – En el inicio de año, el Barcelona no pudo con la muralla defensiva que le presentó el Espanyol en el derbi catalán, muralla que opacó al tridente ofensivo blaugrana.

Luego de que se consumieran los 90 minutos, se presentó la primera sorpresa del año, cuando el poderoso Barcelona no logró pasar del empate ante el Espanyol, un oponente que claramente está muy por debajo del potencial culé.

Los dirigidos por Luis Enrique se toparon con un partido enredado, en el que no encontró soluciones a la ecuación que significaba la defensa del Espanyol.

Salidas imprecisas y un complicado control de balón prevalecieron para el Barcelona durante toda la primera mitad, 45‘en los que el Espanyol estuvo muy cómodo.

Messi sufrió una falta por allá del minuto 36 en la que sería la única ocasión de peligro del Barcelona en la primera mitad, pero su lanzamiento se estrelló en el palo en lo que sería lo único mostrado por el argentino durante el encuentro.

A pesar de que el Barcelona mejoró un poco en el inicio de la complementaria, perdió el hilo del partido y le faltó un plan de juego, y ninguna de sus estrellas se encontró en lo que fue un partido gris para los blaugranas.

Con este resultado, el Barcelona dejó dos puntos en el camino y le da la oportunidad al Atlético y Real Madrid de acercarse en la tabla de posiciones.