San José – Los niños menores a un año y los adolescentes entre los 14 y los 15 años son los que más sufren violencia intrafamiliar, según datos de la Unidad de Análisis Permanente de Situación de Salud del Ministerio de Salud.

Los datos corresponden al estudio que realizó Salud en el 2014 sobre el índice de violencia intrafamiliar en menores de 18 años.

Según el estudio de Salud, la tasa de violencia intrafamiliar en menores de un año es de 546 casos por cada 100 mil habitantes, seguido de los adolescentes de 14 años con 530 y los de 15 años con 474.

«Esta población al ser objeto de agresiones, deben denunciarse para que las instituciones del Estado intervengan con acciones de prevención y atención hacia los menores de edad, los cuales son altamente dependientes de sus padres y/o encargados», afirmó Gloriela Brenes, encargada del estudio de la Unidad de Análisis.

Del total de casos, 1290 se dan por abuso sexual, 696 por síndrome no especificado y 690 por abuso físico.

Además, San José y Puntarenas encabezan las provincias que más casos de violencia registran en este rubro.

En la capital, la tasa es de 133 casos, en Puntarenas 88 y la provincia de Limón con 76,85.

Por su parte, el cantón de Los Chiles de Alajuela registra la mayor tasa de violencia en este sector, con 251,78.

SON TOMADOS COMO OBJETOS

De acuerdo don Elizabeth Ballestero, psicóloga del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), la violencia en los niños menores de 18 años se da por cuestiones culturales o machistas.

«La violencia está muy arraiga, es una cuestión histórica, que tiene que ver con la cultura machista. La cultura considera a las personas menores de edad como objetos y no como sujetos de derechos. Como objetos que le pertenecen a «X» persona», comentó Ballestero.

La experta añadió, además, que esos índices demuestran el predominio de los patrones de crianza en el país.

«Tenemos patrones de crianza que son violentos. Los castigos físicos, los pellizcos, fajazos, entre otros, son lo primero que se utiliza en el entendido de que se está formando a la persona. Si se cree que son objetos y no personas, este sería una manera muy común, agrediéndolos», comentó Ballestero.