Redacción-La Fuerza Pública incautó -durante los meses de octubre, noviembre y diciembre del 2015-, más de  485 mil  unidades de pólvora.

Ese dato supera lo decomisado durante el 2014, cuando se logró sacar de las calles 190.896 unidades de pólvora que estaban de manera irregular.

Los principales decomisos fueron de las conocidas espanta-suegras, misiles y triquitraques;  Los oficiales realizaron estas incautares  en mayor número en Pérez Zeledón, Limón y la Frontera norte.

Los cargamentos decomisados quedan a la orden de los Juzgados Contravencionales y de ahí son remitidos al Arsenal Nacional, donde permanecen bajo custodia hasta que un juez decida su destrucción o devolución al dueño.

Los vendedores de pólvora deben cumplir con una serie de requisitos para obtener sus permisos. Por ejemplo: velar para que el peso del cargamento que se exhibe en las urnas no exceda los límites permitidos, además, deben contar con un extintor y colocar rótulos visibles informando de la no venta a menores, entre otras obligaciones.

En la mayoría de ocasiones la destrucción se dio porque la pólvora  no contaba con los permisos respectivos de venta, distribución y transporte pese a ser legal, pero también por ser pirotecnia no avalada por la Ley 7530 de Armas y Explosivos.