Redacción – Las constantes contrataciones de extranjeros y repatriaciones en el fútbol nacional disminuyen considerablemente las posibilidades de que las ligas menores puedan producir más jugadores jóvenes a la Primera División.

El problema del estancamiento de las ligas menores no es la repatriación o las contrataciones de extranjeros, es más bien que las dirigencias no se animan a dar ese paso para que el joven talento del país pueda mostrar lo suyo en las canchas, y este retraso se ve reflejado en los fracasos de las selecciones en mundiales Sub-20 y Sub-17.

“Saprissa, la Liga y Heredia, ellos saben que no pueden arriesgarse a poner un delantero de 17 o 18 años a que les meta goles, que no tiene la experiencia necesaria como la tiene el “Mambo” en este momento”, manifestó el estadígrafo de la FIFA, Gerardo Coto en una conversación con AMPrensa.com.

El miedo es el elemento que frena el crecimiento del fútbol costarricense, el miedo a no ganar un campeonato, las dudas que generan las directivas de los 12 equipos de la división de honor.

Contrarios a buscar la mejoría en este apartado, los clubes de la primera están lejos de ello, ya que para este próximo torneo la norma que les exige a los clubes utilizar jugadores menores a 21 años pasó de 1440 minutos a sólo 810, lo que significa un paso atrás.

“Eso jode a la liga menor y a los muchachos que quieran jugar (…) porque los equipos necesitan resultados ya, para campeonizar o para evitar descensos, entonces por eso buscan jugadores de un perfil de experiencia”, añadió Coto.