San José – A eso de la 1:21 de la tarde del 8 de enero de 2009, un terremoto de 6,2 grados sacudió la zona de Cinchona, provocando fuertes destrucciones en la zona, así como la muerte de 42 personas.

Según información de las autoridades, hubo 58 personas desaparecidas y entre los fallecidos se encontraban tres niñas que perdieron la vida sepultadas por derrumbes de tierra en la localidad de Fraijanes.

Ese terremoto fue producido por la falla Vara Blanca-Ángel, que según el sismólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico (OVSICORI), Marino Protti, duraría entre 100 o 500 años para recargar energía y producir un sismo de la misma magnitud que el de 2009.

«La zona que deslizó con el terremoto es muy probable que haya deslizado toda la capacidad que tiene para generar un sismo. Son fallas muy pequeñas con un desplazamiento muy lento. Cuando hay un sismo como el de Cinchona, se da una liberación de toda la energía (…). Los sismos en estas fallas no tienden a ser constantes, hay períodos de retorno muy largos. A veces 100, 500 años», dijo Protti.

Sin embargo, Protti comentó que con ese sismo se pudieron haber activado otras fallas aledañas a la de Vara Blanca, por ende, pueden haber otros movimientos telúricos en la zona.

«En la misma falla que deslizó en el terremoto de Cinchona es muy difícil que haya, pero eso no quita que haya recargado unas fallas cercanas. Inclusive, ahora estamos detectando algunos sismos al noreste del cerro Zurquí, aproximadamente al sur de Horquetas de Sarapiquí», comentó el sismólogo del OVSICORI.

Así fue el terremoto de Cinchona en 2009: