Redacción – El fútbol en Costa Rica sufre de una marcada inestabilidad en camerinos y entre temporadas se da un curioso proceso de reciclaje de entrenadores que suelen pasan de un equipo a otro, continuamente.

Este fenómeno es bastante común en clubes de la Primera División, mismo que no es sano, ya que hoy un entrenador renuncia o es despedido y rápidamente se aparece en otro equipo o en Segunda División.

El periodista y estadígrafo, Gerardo Coto, quien lleva estadísticas desde 1921, asegura que más de 400 técnicos han pasado por la división de honor, estrategas que en más de una ocasión han llegado a dirigir hasta ocho equipos.

El tema pasa por la mala planificación de los equipos, mismos que no tienen planes a largo plazo, su enfoque es en el éxito inmediato, sin embargo, los resultados se dan luego de un debido proceso que estabilice la institución.

“Para mí no es sano, yo creo que ya cuando un técnico se desgasta como cualquier profesional en la vida uno debe dar espacio a que otros vengan con otras ideas”, expresó Coto.

También está el tema de la situación económica de los equipos, hay equipos que trabajan en condiciones complicadas y que no pueden pagar un buen entrenador, además no todos los clubes se arriesgan a darle campo a sangre joven por la urgencia de un título o de buen rendimiento.

En el fútbol nacional se presenta el escenario de que equipos pequeños tratan de evadir el descenso y no se pueden jugar el chance de experimentar cuando en cada partido se juegan la temporada completa.

Otro aspecto a tomar en cuenta es el del mal rendimiento, no solo del técnico, sino el equipo, que se refleja en los constantes cambios de entrenador, el nivel no mejorará si se dan cambios muy seguido, ya que los jugadores deben acoplarse a una idea de juego que no pueden asimilar en poco tiempo.

El reciclaje de entrenadores cuenta también con otra variable, la administrativa.

Por lo general se da el irrespeto de contratos ya que no están debidamente reglamentados y dejan las puertas abiertas a su desacato.