Foto con fines ilustrativos. AMPrensa.com.

San José – Mario Abarca Vargas, vecino de Vista de Mar en Guadalupe, tiene 21 años y trabaja como jardinero.

No siempre tiene trabajo. De vez en cuando, gana hasta 15 mil colones o incluso 3 mil, dependiendo del tamaño del jardín que le toca podar.

Mario Abarca Vargas.
Mario Abarca Vargas.

«Se gana dependiendo del tamaño del jardín, a veces puedo ganar 3 mil colones o a veces hasta 15 mil colones”, señaló Abarca.

El joven tiene varias responsabilidades, como el mantenimiento de su moto o pagarle a su papá el dinero que le pide prestado para sobrevivir.

A pesar de ser joven, cuenta que es difícil encontrar un empleo formal en el país.

«Cuando no tengo plata para la gasolina de mi moto lo que hago es pedirle prestado a mi papá, entre 10 mil a 5 mil colones por semana y con eso me la juego. Con mi tío, cuando le ayudo con el transporte puedo ganarme otros 7 mil colones para tener y ayudarme, a veces duro como una o dos semanas para poder pagarle a mi papá lo que me prestó”, comentó el joven.

Mario, junto a otros  871 mil 329 costarricenses tienen un empleo informal en el país, de acuerdo con la Encuesta de Empleo Continuo del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).

Según INEC,  86 mil 825 jóvenes entre los 15 y los 24 años no tienen formalidad en su empleo, como las garantías sociales, el horario de trabajo, la firma de un contrato, entre otros aspectos.

Asimismo, la mayoría de trabajadores de este campo tienen entre 45 y 59 años, con  147 mil 052 personas.

AMPrensa.com  intentó obtener el criterio del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) sobre estos índices del INEC; sin embargo, su oficina de prensa afirmó que los jerarcas se referirán al tema hasta la próxima semana en una conferencia de prensa.

Por otro lado, parte de los problemas que afectan a los trabajadores informales son la carencia de garantías sociales como el seguro social, es decir, las personas arriesgan su vida o salud sin ninguna garantía.

«En cuanto al seguro la verdad considero que es muy importante, pero no tengo plata para pagarlo, no me alcanza, en caso de tener un accidente, realmente no sabría qué hacer, entonces tengo que jugármela así”, dijo Mario Abarca, joven de 21 años con un empleo informal.