Redacción- Tras los problemas que tuvo Adele en su presentación en los Grammy. La artista decidió irse a dar un paseo con su hijo en Disney.

La cantante  vistió  de manera discreta y completamente informal para pasar desapercibida, cero maquillaje, gorra y gafas oscuras.

Además de su hijo Angelo, Adele estaba acompañada de su novio Simon Konecki. Los paparazzi captaron a la  pareja  en Anaheim.

Aunque algunos criticaron su presentación por aparentemente desafinar, a la artista eso es algo que parece no afectarla. #AMPRENSA

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