Redacción- El sueño de entrar en Europa viaja en los lugares más insospechados y la vigilancia de la Policía y la Guardia Civil sobre la frontera ha obligado a los inmigrantes a agudizar el ingenio y poner en marcha nuevas técnicas para conseguir entrar en España.

En el maletero de un coche, en los bajos de un autobús e incluso en el casco de un ferry, son algunas de las soluciones a veces imposibles, pero que les obligan siempre a jugarse la vida.

Los vehículos siguen siendo llave de entrada a España, pero el escondite en el maletero ha evolucionado en técnicas más sofisticadas y peligrosas. Entre ellos dobles fondos construidos bajo asientos y maleteros o disimulados bajo una moqueta, los bajos de autobuses o autocares, el capó de un coche o incluso la guantera.

También, viajan escondidos en los huecos de las cajas de cambio, del motor y del sistema de transmisiones del vehículo. Así como oculto en las hélices de un ferry.

La Policía Nacional de ese país ya ha advertido del incremento de estos métodos, que tratan de hacer cruzar la frontera a inmigrantes ocultos en huecos imposibles, en habitáculos reducidos y sin apenas ventilación. #AMPrensa.com