Redacción – Este sábado, el papa Francisco instó a la Iglesia católica y a las autoridades mexicanas abrir los ojos a los problemas que enfrenta México como el narcotráfico y sus consecuencias, y solicitó a todos defender la identidad de las comunidades indígenas, en sus discursos durante la primera jornada de su visita a este país.

En su primer día oficial, luego de llegar a México, Francisco pronunció un inesperado discurso a la iglesia mexicana, mismo que fue largo, fuerte y lleno de llamadas de atención.

Durante su discruso, que en algunos momentos tuvo tonos de reprimenda a los obispos y religiosos mexicanos, les pidió que no minusvaloren el desafío que el narcotráfico representa para la sociedad mexicana.

Mediante una metáfora, el papa aseguró que el narcotráfico, por su proporción y por su extensión en el país, “es como una metástasis que devora”.

“La gravedad de la violencia que disgrega y sus trastornadas conexiones no nos consienten a nosotros, pastores de la Iglesia, refugiarnos en condenas genéricas”, les insistió a los obispos en la catedral.

Francisco ya había hablado de estos problemas en el discurso ante el presidente Enrique Peña Nieto y las autoridades mexicanas, cuando les recordó que “la búsqueda de los privilegios conduce a la corrupción, el narcotráfico y la violencia”.