(Vídeo) Doña Inés, la mujer valiente de la televisión

Teleclub cumplió 53 años al aire

San José – Corría el año de 1963. Francisco J. Orlich era el presidente de Costa Rica, una población de 1,4 millones de habitantes, el Volcán Irazú hacía una de sus erupciones más históricas y el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy alistaba maletas para visitar al país.

Mientras tanto, una joven cubana se preparaba para hacer su incursión en la televisión nacional a través de Teleclub.

Sí, está usted en lo correcto. Le estoy hablando de Inés Sánchez de Revuelta.

Han pasado seis papados desde que salió al aire por primera vez un 8 de febrero de 1963.

Lo recuerda con mucho cariño, pero cada programa es único. Doña Inés, conversó con AMPrensa.com sobre su vida al lado de Teleclub y el cariño que le tienen los ticos, así como la burla que cientos le hacen en redes sociales.

El primer programa de Teleclub, 8 de febrero de 1963. ¿Cómo lo recuerda?

“Lo recuerdo como si fuera hoy. Lo recuerdo perfectamente. Yo empecé en el canal 4 y 9. El dueño era don Arnoldo Vargas. Los hijos están aún en medios de comunicación. Me acuerdo en un estudio muy pequeño. Lo recuerdo pero perfectamente. Y yo dije, pero por qué no, el programa no es el espacio, es el contenido. Me acuerdo que don Arnoldo se paró en la puerta como diciendo “todo va a estar bien”, y así salimos.

No sé, pero yo puedo recordar los programas, pero cada uno es único. Yo no sé si yo mañana tengo programa o no tengo. Solo Dios sabe si amanezco viva verdad, yo no sabía entonces si iba a llegar a donde he llegado”.

Usted es conocida como la señora de la televisión, tiene dos récord guiness. Usted no ocupa que nadie la presente. ¿Pero cómo se considera doña  Inés Sánchez?

“¿Cómo me considero? Un ser humano común y corriente (risas). Sí, como todo el mundo, la persona que le encanta llegar su casa, soltar los zapatos, andar descalzo, hacerse una sopa, cerrar la puerta, jugar con mis mascotas. ¿Cómo me considero? Así como tú y como cualquier otro si somos iguales”.

A raíz de tantos años de programa, ¿se ha considerado víctima del bullying?

“¡Qué cosa es eso! No no, ¿por qué? La gente puede hacer lo que quiera, pero por qué me va a tocar a mí algo que una persona quiera hacer, no no, y no me preocupa tampoco. Yo si me meto en internet es porque tengo un correo y a través del correo me comunico con mis amigos, los profesionales del programa, mis clientes. Yo no tengo facebook no me meto en nada de eso. ¡Estoy aprendiendo Skype, voy pa’lante! A mí me gusta hablar con la gente, sentirla”.

¿Cuáles han sido los momentos más complicados de su vida profesional?

Yo trabajaba en Cuba. Primero empecé en radio y luego en televisión. Cuando yo decidí salir de Cuba, porque yo soy una locutora y yo hablo y yo no podía hablar allá y decir lo que yo quería, entonces, yo decidí salir a un país donde yo pudiera hablar y salimos pensando en ir a Estados Unidos pero la visa de tránsito la conseguimos a través de Costa Rica y cuando llegamos mi esposo quiso quedarse, y vamos a quedarnos y quedarnos y nos fuimos quedando. Nos encontramos mucha gente que me dio y me sigue dando cariño. Quiero recordar a don Leonel Pinto, fue la primera persona que en Radio Monumental me dio trabajo y con eso comimos, porque pasamos hambre”.

Tras 53 años en televisión, 19 345 días de programas, ¿Cómo hace para mantener las fuerzas?

“No pero yo no estoy cansada. Yo duermo por la noche 8 horas y me levanto fresca. Me encanta lo que hago, cuando termino el programa me quedan horas de trabajo”.

¿Cuál es el secreto para mantenerse esbelta doña Inés?

“Yo camino mucho, o sea yo estoy muy activa en el día. Lo que pasa es que yo como muy sano, mis papás eran españoles y nos enseñaron a comer frutas, verduras, una comida balanceada es lo normal, es lo que como. Una vez al año como chicharrón, no me atrae, porque me gusta comer sopas de pollo, de carne. Yo como muy natural”.

Teleclub ha enfrentado a lo largo de los años varias transformaciones. ¿Cuál es la esencia del programa, es usted?

“No. Es el pueblo de Costa Rica. Yo hago el programa gracias a la gente que me encuentro en la calle. Esa gente que se me acerca: “fíjese que mi familiar tiene este problema o que mi hijo está perdiendo el año en la escuela”, ellos son los que me dicen qué es lo que necesitan. La esencia es la teleaudiencia”.

Colaboraron con esta información los periodistas Esteban Vargas y Alejandro Knudsen.


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