(Opinión) ¿Por qué la Red Vial Estratégica Costarricense requiere de dos carriles por sentido, mínimo?

Por: Luis Guillermo Loría*

Muchas veces me han cuestionado al plantear la necesidad de que la red vial nacional estratégica, cuente con al menos 2 carriles por sentido. Esto es congruente con lo que indica el Plan Nacional de Transportes del 2011 (PNT). Si bien es cierto, hemos cuestionado algunos aspectos de dicho plan, su contenido tiene elementos muy valiosos por considerar, dentro de los cuáles se encuentra la definición del corredor norte-caribe y de, propiamente, la red vial nacional estratégica, que comunica los puertos y las fronteras terrestres.

El tema técnico conflictivo radica en que el diseño de carriles de las carreteras se hace tomando en cuenta solo la capacidad de la misma, y muchas veces se deja por fuera un análisis funcional que tropicalice ciertas condiciones propias de Costa Rica. Así las cosas, se proyecta el tráfico futuro, con base en niveles de servicio que requieren de velocidades de operación relativamente altas -lo cual es deseable-, pero que no incluyen, por ejemplo, los efectos del tránsito lento, muy comunes en nuestras carreteras.

Si alguien ha visitado los Estados Unidos, sabrá que en una autopista (highway), difícilmente encontrará un vehículo circulando a menos de 90 km/hr, mientras que en el entorno costarricense, hallamos vehículos que circulan hasta 20 km/hr, muchas veces sobrecargados (por lo que causan un tremendo daño a la vía y tema de otra opinión), y causan dos efectos, el descenso de la velocidad de todo el pelotón de vehículos alrededor, y un aumento considerable de la propensión a los accidentes de tránsito.

Un ejemplo de esto lo viví ayer viajando desde Ochomogo hasta Curridabat por la Autopista (?) Florencio del Castillo. En tres ubicaciones distintas, vehículos a baja velocidad, no necesamiente pesados, provocaron descensos súbitos, peligrosos de la ya poco competitiva velocidad promedio de la vía, unos 60 km/hr. Por esto, de repente, uno debe bajar hasta los 40 o 30 km/hr, arriesgando a que lo colisionen por detrás. Esto tiene consecuencias tremendamente nefastas, de las cuáles enumero algunas:

– Aumento de tiempos (costo) de viaje
– Aumento de consumo de combustible
– Aumento de la contaminación
– Mayor deterioro de los pavimentos (por tránsito lento, principalmente en pavimentos de mezcla asfáltica)
– Mayor deterioro de los vehículos.
-Mayor estrés de los conductores

Hay otros temas más, que no discutiré por acá, pero que no debemos olvidar: Transporte multi-modal (tren, autobús), carro compartido, uso de bicicletas, entre otros.

Por esto, la red vial nacional estratégica, debiera ser de al menos dos carriles por sentido, sin intersecciones, con pasos elevados donde corresponda, bien interconectada, desarrollada con un concepto sistémico claro.

Adicionalmente, esta red debiera tener un estándard de gran calidad, sin intersecciones, con pasos a desnivel donde corresponda, con velocidades de operación promedio superiores a los 90 km/hr, sin semáforos, con espaldones externo e interno, barreras de contención laterales y centrales, como las que se ilustran en la figura.

*El autor es Director del Programa de Infraestructura del Transporte (PITRA) del Lanamme y docente en la Universidad de Costa Rica.


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