Redacción El desempleo es una problemática que afecta a una gran parte de la población, en especial a los jóvenes en las provincias fuera del Gran Área Metropolitana. En el primer trimestre del 2018, esta situación alcanzó un 42,3%, según datos del Instituto Nacional de Encuestas y Censos (INEC).

A partir de los datos de la Encuesta Continua de Empleo del INEC, se pueden detectar diversos indicadores del mercado laboral según región de planificación.

Para los últimos tres meses del año anterior, los informes de la institución indicaban que 204 mil personas se encontraban en estado de desempleo. De ellas, 105 mil eran hombres y 99 mil eran mujeres.

Por su parte, la Universidad Nacional (UNA) analizó algunos resultados al primer trimestre de este año donde se ponen en evidencia las dificultades que enfrentan los jóvenes y las mujeres en el mercado laboral, particularmente en la región del Pacífico Central.

Desempleo abierto

De las seis regiones del país, la que enfrenta actualmente mayores problemas de desempleo es la Pacífico Central, es decir, 14%, 4 por persona más que tres años atrás, seguida por la Brunca, con un 12,4%, y la Chorotega con un 11%.

Desempleo por sexo

Las mujeres registran mayor desempleo que los hombres en todas las regiones, siendo, precisamente en este sitio donde hay más problemas: la tasa de desempleo en los primeros tres meses, entre las mujeres, alcanzó el 20,5% de la fuerza de trabajo, casi el doble de la de los hombres.

Perfil educativo de personas desempleadas

A nivel nacional, el 62% de la población desempleada no ha terminado secundaria. En la Región Huetar Norte, ese porcentaje es del 78%, en la Brunca del 69%, en la Huetar Caribe del 68,7%, en la Pacífico Central del 67,7%, en la Chorotega del 62% y en la Central del 57,8%.

Subempleo

La región Pacífico Central es la que enfrenta mayor subempleo (13,6% de los ocupados), seguida por la Huetar Norte (14%), Chorotega y Brunca (10,7% c/u), Caribe (7,7%) y Central (5%).

Empleo informal

La informalidad ronda el 41.4% de los ocupados, sin embargo, este indicador sube hasta el 57.4% en la Región Brunca, 51.9% en la Huetar Norte, 48% en la Pacífico Central, 44.7% en la Chorotega, 42.5% en la Huetar Norte y, solamente por debajo de la media se ubica la región Central, con un 37.5%, a nivel nacional.

Desempleo juvenil

Entre el primer trimestre de 2015 y el primer trimestre de 2018, de las seis regiones de planificación, solamente en la Central y en la Pacífico Central se incrementó el desempleo entre los jóvenes. En la Central, ascendió del 22,5% al 27,4% (+4,8 p.p.); mientras que, en la Región Pacífico Central, del 25,5% al escandaloso 42,3% (+16,8 p.p.).

Desempleados nacidos en otro país

En la región Huetar Norte es donde más participación dentro de los desempleados tienen las personas migrantes (24,9%), seguida por la Central (10,4%), Chorotega (5,9%), Brunca (5,4%), Pacífico Central (5,0%) y Huetar Caribe (4%). El promedio nacional es de 9,8% de participación migrante dentro de los desempleados.

 Jóvenes que no estudian ni trabajan

A nivel nacional, el porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan, fue del 21,8%. Por regiones, la Huetar Caribe, es la que presenta mayor porcentaje de jóvenes en esta condición (27,8%), seguido por la Huetar Norte y Chorotega (23% c/u), la Central con 21%, la Brunca con 20,9%, y la Pacífico Central con 18,3%. Las opciones de empleo y de estudios para los jóvenes son menores en zonas rurales y alejadas de la Gran Área Metropolitana, lo que puede estar explicando estas diferencias geográficas.

Los datos anteriores son los que reflejan la realidad de una gran parte de la población costarricense que sufre las consecuencias de esto. La falta de oportunidades, la dificultad de optar por un empleo de calidad en las mujeres y jóvenes principalmente, es lo que ha hecho que se evidencie aún más la desigualdad que se vive en la sociedad.

La UNA considera como institución formadora que el tema del desempleo y la calidad del empleo de los costarricenses debe ser tratado con urgencia, con políticas con enfoque territorial y con perspectiva de género, pues, de lo contrario, continuarán aumentando las brechas y reducirá la calidad de vida de una gran parte de la población.