Redacción-  El contrabando de combustibles en las zonas fronterizas del país, le trae pérdidas millonarias al Estado.

Alrededor de 30 millones de dólares anuales, por concepto de impuesto único, deja de percibir el Estado por el trasiego ilegal de combustible en la Zona Sur.

La problemática no solo se presenta en Paso Canoas, donde se contabilizan cinco estaciones de combustibles panameñas con acceso para costarricenses, esta se ha venido extendiendo en la zona de La Unión de Sabalito en Coto Brus, en donde también se han establecido algunos pasos.

Jorge Badilla, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio Cantones del Sur (Cadeco), afirma que esta problemática es de todos los días.

«Es del diario vivir, no es algo aislado. El comisionado de fuerza pública en varias ocasiones, ha hecho detenciones de cantidades grandes de combustible», señaló Badilla.

Badilla añadió que antes de pensar en aumentar los impuestos, como se pretende por el problema fiscal que vive el país, se debería resolver la situación en las fronteras.

«Ahí hay una incoherencia, debemos poner orden en las fronteras antes de pensar en los impuestos», comentó.

Parte de los esfuerzos que pretende realizar la Cámara para resolver está problemática, es proponer un proyecto de ley para establecer procedimientos más concretos de regulación de entrada y salida del producto.

Está problemática afecta de forma directa a los dueños de gasolineras, quienes se han visto en la necesidad de cerrar sus negocios. Badilla comentó que en la zona de Paso Canoas, no existe ni una sola gasolinera costarricense.

La Cámara espera que con la llegada del nuevo gobierno, se puede llegar a acuerdos para resolver un problema que tiene alrededor de 10 años de ser discutido, sin vislumbrarse solución alguna.