Redacción – La historia de dos niños sobrevivientes de una guerra que hoy disputan un campeonato mundial. Esos pequeños eran Luka Modric e Ivan Rakitic, quiénes tienen soñando a toda Croacia con lograr el título de monarca del mundo.

Si alguien hubiera dicho al inicio del Mundial que Croacia se instalaría en la gran final, tal vez nadie lo hubiera creído. Pero, el conjunto balcánico tiene en sus manos la posibilidad de llenarse de gloria en Rusia.

La actual generación de futbolistas croatas son la sorpresa en Rusia 2018 después de dejar en el camino a Dinamarca en octavos, al anfitrión en cuartos e Inglaterra en semifinales, no sin antes haber goleado a Argentina en la fase de grupos.

Croacia sueña en grande en Rusia 2018.

Luka Modric como Ivan Rakitic, estrellas del Real Madrid y Barcelona respectivamente, manejan los hilos del equipo croata, que para este Mundial han sido piezas claves del país europeo.

Ambos futbolistas vivieron la difícil vida durante y después de la guerra de Yugoslavia, de la cual estos jugadores son sobrevivientes de un conflicto bélico que cobró la vida de muchas personas.

Modric vivió en carne propia los estragos del conflicto de Serbia contra Croacia, Bosnia y Kosovo durante la desintegración de Yugoslavia o guerra de los balcanes.

En 1991, con seis años de edad, el jugador del Madrid escapaba de los ataques hasta que su familia, junto con otras personas, fue encontrada en un refugio por nacionalistas serbios, quienes asesinaron, frente al de Luka, a siete personas, entre ellas a su abuelo.

El consuelo siempre fue un balón, con el que creció hasta convertirse en jugador del Dinamo Zagreb, pese a que fue rechazado en muchas visorias por su baja estatura y por ser delgado. Lo cuál le causó gran cantidad de rechazos.

Luka no repasa su pasado en ninguna entrevista, debido al montón de atrocidades que vivió de pequeño.

Rakitic no sufrió lo mismo, de hecho no nació en suelo croata, sino en Suiza. Pese a los conflictos bélicos entre Serbia y Croacia, sus padres bien podrían ser los protagonistas balcánicos de “Romeo y Julieta”, pues su padre es croata y su madre serbia.

Ambos huyeron a Suiza y ahí nació Ivan, quien en principio jugó para la Selección de Suiza, aunque después eligió para siempre a Croacia, la cuál convirtió al jugador en uno de sus referentes.

Estos jugadores esperan guiar al cuadro balcánico a su primera Copa del Mundo, pero primero deberán imponerse ante la poderosa selección de Francia, que busca su bicampeonato universal.