Redacción- El Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN) hace un llamado a los padres, madres o encargados de familia, para que cuiden la alimentación de los niños y niñas desde temprana edad, para evitar el riesgo de enfermedades del corazón.

La Dra. Jaritza Vega, representante del CPN e investigadora de INCIENSA explica que “la evidencia científica ha demostrado que el excesivo consumo de sal y de sodio se asocian fuertemente con un aumento de riesgo de presión arterial elevada y riesgo de enfermedad cardiovascular”.

La sal aumenta también el riesgo de un ataque cerebral, cáncer de estómago, osteoporosis y enfermedad renal.

Ante esto, los profesionales en nutrición recomiendan a los padres reducir gradualmente la sal cuando prepara sus comidas y afirman que su gusto y el de su familia se adaptará poco a poco.

“No es eliminar la sal en la preparación de comidas, una reducción de un 10% de sal no es percibida por las personas, entonces sugerimos ir quitando un poquitito, en los siguientes tres meses siguientes pueden reducir otro 10% y así sucesivamente”, asegura la Dra Vega.

Además recomiendan:

  1. Utilizar principalmente olores (cebolla, ajo, chile dulce),  hierbas, especies naturales y limón para dar sabor a las comidas.
  2. Escurrir y enjuagar los vegetales enlatados
  3. Preferir las frutas y vegetales frescos.
  4. Eliminar de la mesa el salero, las salsas y los condimentos con sal para que los niños no desarrollen el hábito de agregarlos a la comida.
  5. Ser un ejemplo de alimentación saludable para sus niños comiendo frutas y verduras sin agregar sal.
  6. Revisar el contenido de sodio indicado en las etiquetas de los alimentos antes de comprarlos para elegir las opciones más adecuadas para su salud y la de su familia.

Los especialistas en nutrición recuerdan a las personas que el consumo de sal debe ser menor a 2000 mg de sodio o 5 gramos de sal por persona al día (equivalente a menos de una cucharadita rasa de sal común), según la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).