Tía Zelmira

Tía Zelmira

Cumpleañeros

Un saludo para Catalina Rivera, Sandra Piszk y Yiyi Bolaños quienes celebran su natalicio este viernes 26 de abril.

Otros cumpleañeros de la semana son Andrea Jiménez Viales (cumple el 27 de abril), Karla Bermúdez (27), Fernanda Campos (27), Carlos Villanueva (27), Andrés Vargas García (27), María Antonieta Córdoba (27), Ashley Díaz (27), Leonardo Cordero (27), Paul André Tinoco (27), Enrique Bogantes (28), Edd Roz (28), Kristopher Taylor (29), Maryan Medrano (29), Johnny Araya (29), Edson Picado (29), Scott Branon (29), Stephanie Donzon (29), Isaac Lobo (30), Carolina Castro (30), Evitar Arguedas 30), Gilberto Rojas Cisneros (1º de mayo), Silvia Chocano (1º) y Adison González (2 de mayo).


Jorge Chicas ganó en Tu Cara Me Suena

Por primera vez en la cuarta temporadasw Tu Cara Me Suena, un participante gana con calificación perfecta: Jorge Chicas.

El talentoso cantante interpretó a Brian Johnson, el rockero de la banda AC/DC y recibió el porcentaje más alto de los jueces y de todos sus compañeros del elenco, sumando así 60 puntos. Jorge Chicas calcó cada movimiento del intérprete británico-australiano y, en cuestión de la voz, lo hizo de manera impecable, a criterio del jurado.

El ganador dio su premio de tres millones de colones a la Asociación Pro Ayuda Hogar Gary, ubicada en Pavas; una casa transitoria para acompañantes de pacientes internados.

Jorge Chicas.


Apóstol de la radio

Partió Jorge Hernández, apóstol de la radiodifusión costarricense. La radio, medio de comunicación total e ideal, sigue viva —y lo estará por mucho tiempo más—, gracias a gente como él. Don Jorge empezó desde pequeño a tener contacto con las hondas hertzianas; siempre soñó en grande… y lo logró.

Le dio a la radio costarricense otro enfoque y la hizo crecer más, mucho más y para prueba ahí está el Grupo Omega, donde muchos se graduaron con honores con su certera y generosa guía. Los humoristas tuvieron un espacio amplio y libre: un aire donde desarrollarse como profesionales y dar rienda suelta a su natural talento.

Llevaron sonrisa a todos sin distingos de ninguna clase y todos fuimos más felices o al menos nos reímos más. Otros se consolidaron como locutores, presentadores y difusores de todo tipo de música. Unos hablaron en su propio idioma —en Maleku— como Irán Blanco, o desplegaron buen periodismo como mi colega y embajador Ricardo Lizano.

Fue mi amigo Lizano quien me puso al tanto de los logros y las calidades y cualidades de ese gran ser humano que despedimos el lunes 15 de abril. Don Jorge Hernández era guía y ejemplo, más que jefe, amigo. Él mismo se arrollaba las mangas y se iba a reparar las torres de transmisión.

El grupo Omega creció porque él tenía un corazón bueno. Hace un par de años tuve el privilegio de ser entrevistado por él; fue en la terraza del restaurante Estación Atocha de Sabana Norte; hablamos y hablamos de todo, pero en especial de esa pasión suya por la radio, de ese oficio ilimitado que tantas satisfacciones le dio.

Descanse en paz querido amigo, puede marcharse usted con la satisfacción del deber cumplido. Su paso por esta tierra fue productivo y provechoso. Las semillas que sembró germinaron y los frutos son buenos.

Jorge Hernández en la terraza de Estación Atocha Sabana Norte. Foto: Rogelio Benavides.


Giselle Zamora Barrientos

El 15 de abril cumplió años Giselle Zamora Barrientos, mi amiga esposa de Jorge Jiménez Deredia. Nos conocimos en casa de Johnny Araya y luego nos volvimos a ver allá en las playas del Coco, un día de verano, exactamente en Villas Nacascolo, donde el acalde de San José tiene su casa de verano.

Ahora vivimos relativamente cerca por estos alrededores del lago —ahora casi seco— de La Sabana. A veces los vemos caminando en La Sabana o comprando pan en el súper del barrio.

Ella siempre amable, felizmente sonriente y permanentemente amorosa. Gracias a esa inquietud de Johnny por promover la cultura y poner esta al alcance de los ciudadanos de San José, nos acercamos más a don Jorge y a Giselle.

Ahora junto a ellos celebro la idea —e insistencia— de Johnny de realizar la gran exposición de obras de don Jorge, sin duda, el acontecimiento cultural más importante de la historia contemporánea de Costa Rica. Menciono lo anterior porque cerca de todo esto, muy cerca, hemos visto a Giselle, entusiasta, discreta, pero motor indiscutible de todo el trabajo que realiza su amado esposo, desde que él tenía apenas 20 años.

viajó con él en 1976 a Italia en pos de un sueño, de un proyecto de vida; lo hicieron con una beca que les dio le embajada de Italia. Estando allá, quemaron las naves, decidieron que no regresarían hasta que lograran lo que se habían planteado y… lo lograron.

Para lograr aquel sueño tuvieron muchas pesadillas, la pasaron mal, pero siguieron adelante sin desmayar. Allí estaba siempre Giselle con su mejor rostro y su mejor actitud. La última vez que le vi fue con motivo de la apertura de la exposición de Deredia, que estará en San José hasta julio. Me presentó a su hijo Esteban, padre de los adorables nietos de la pareja Jiménez Zamora.

Son una familia que se quiere mucho y que lo demuestra sin reparo. Ella, mujer adorable, es un torbellino de entusiasmo. Nunca le dice que no a los retos de su esposo y cuando tiene alguna objeción, él la escucha. Cuenta mi colega Doriam Díaz, en Áncora de La Nación: …a los 18 años —don Jorge—invitó a salir a Giselle Zamora Barrientos, su compañera de vida desde los 20 años, y su primera cita fue en el Museo Nacional.

“Quería enseñarle las esferas. Algo me fascinaba en ellas”, cuenta con picardía. “Yo lo veía que me hablaba de ellas, tan emocionado y las acariciaba. Por supuesto, cuando llegué a mi casa y le conté a mi familia, mis hermanas se atacaron de risa por media hora”, rememora, divertida, su esposa.

Tras una exposición de sus piezas en el Teatro Nacional, invitado por Graciela Moreno, empezaron a hablar del escultor, le escribieron una crítica que titularon “Esplendor bajo la lluvia” y vendió sus primeras piezas. “Una fue a la Caja Costarricense del Seguro Social y otra al Instituto Nacional de Seguros.

Yo tenía la beca a Italia, pero con esto pudimos comprar el pasaje de Giselle. Nos quedaron $200, que sirvieron para alquilar una casa y comer alitas de pollo con papas o menudos de pollo por unos meses”, explica.

Luego, vinieron épocas muy duras para la joven pareja, en que comían en el comedor de la universidad y guardaban el pan que sobraba para tener qué cenar después… hoy tienen pan y algo más, pero especialmente sobrevive el amor y el entusiasmo de Giselle, una gran mujer. Feliz cumpleaños.

Giselle Zamora.


Amarillismo y ¿racismo?

Hay sectores que piensan que el amarillismo está solamente en los chismes de farándula o espectáculos. El13 de abril encontramos en la portada de Diario Extra, el título principal a lo ancho de la página en letras rojas que dice: “Detienen a Campbell en allanamiento”.

Inmediatamente pensé en el futbolista Joel Campbell y luego en la Vicepresidenta Epsy Campbell, esta segunda porque ese periódico ha desplegado lo que pareciera ser una campaña en contra de esa funcionaria: un día sí y otro también tratan de embarrarla con lo que sea y como sea.

Para salir de la duda, me dirigí a la página de sucesos y el título principal confirmaba: “Cae Campbell en allanamiento”. Lei la noticia y se trataba de tres hombres detenidos por narcotráfico de apellidos Campbell, Hernández y Alvarado. Definitivamente un título engañoso y absolutamente amarillista.

Entonces pensé en los transeúntes que hoy, en su paso por San José, camino al trabajo compraron Diario Extra para ver que había pasado con Joel —que es un sobresaliente y honesto futbolista— o con Epsy Campbell. Insisto, tampoco es que el Campbell detenido haya sido un sujeto muy conocido en esos ambientes como decir El Palidejo o el Gringo; la idea era sorprender y confundir, valores absolutamente anti éticos y anti periodísticos donde debe imperar la claridad, la veracidad y la seriedad en el tratamiento de las informaciones.

Escribo esto porque yo mismo caí en la trampa, yo mismo puse más atención al título pensando que se podía tratar de alguna de las dos figuras relevantes mencionadas.  Obviamente el título en cuestión vendió más periódicos y, al final de cuentas, eso es lo que cuenta… para ellos.


Día-positiva

Lilliana Mora y yo trabajamos muchos años en el periódico La Nación, generalmente en el área de revistas e inactuales. Siempre andábamos buscando modelos para los reportajes y eran nuestras hijas María José y María Fernanda las que se sacaban la rifa: aparecieron ilustrando muchas sobre diversos temas.

Este slide o diapositiva de María Fernanda —yo tomé la foto— era para ilustrar un artículo sobre el sueño. Lo mejor de todo es que las compañeras de María José y Maria Fernanda, también aparecieron modelando para aquellos reportajes.

Vimos, por ejemplo, a Alicia Uribe, Mónica Barrientos, Marina Piza, Fabiola Piza, Andrina Guardia, Andrea Le Franck y otras que se apuntaban al vacilón de modelar.

María Fernanda Guzmán Mora.


Y si quieres saber de mi pasado…

María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano nació hace 100 años: el 17 de abril de 1919 en San Joaquín de Flores; ella fue una de sus flores, extraña, pero flor.

La conocí una Noche Vieja, no logro precisar el año (puede haber sido en 1974), en Quepos en la casa de su hermano Álvaro Vargas Lizano, poeta, experto en perfidias y doctor en imposibles como decía el rótulo que tenía en la puerta de su despacho. Antes de hablar de Chavela debo mencionar a su hermano porque él la idolatraba y nos enseñó a quererla también. Don Álvaro más que un poeta, era un sabio.

En las tardes, cuando salía de la oficina de la Compañía Bananera, se sentaba en una mecedora, encendía tres cosas: la consola, la mente y un cigarrillo… de inmediato ponía uno de los tantos longplay que atesoraba para escuchar a su hermana.

Era poeta y filósofo. Fue él quien escribió “Golfito, camanance de arena, donde ríe la pena y suspira el amor”. Luego se fue a vivir a Quepos puerto al que también le dedicó un poema que decía: aquí restañé mi herida, cambié en sonrisa mi pena. Aquella Noche Vieja, a solicitud de Chavela, nos reunimos a la medianoche en punto para que cantara. Cantó y encantó hasta que nos alumbró la mañana.

Después la visité en varias ocasiones cuando se instaló en San Lorenzo, de Santa Bárbara de Heredia, donde vivía con su perra Vicenta. Entonces la entrevisté varias veces, una de ellas en compañía de mi colega Lidiette Brenes. Consolidamos aquella amistad que había nacido en una de las colinas de Quepos desde las que se puede divisar el mar de día y de noche.

Lidiette, dama y señora como siempre, organizó después una fiesta en su casa de Escazú porque Chavela ofreció prepararnos una sangrita y, de paso, que nos tomáramos unos tequilas. Recuerdo que fue un lío lo de la sangrita porque, según la receta de Chavela, había que ponerle Orange Crush y ya aquí no se vendía aquella gaseosa.

El encuentro en la casa de Lidiette fue divertido y complicado, como suelen ser los contactos con ese tipo de artistas. Lafitte Fernández fue el chofer designado para ir a traerla y dejarla a San Lorenzo. Estaban invitados exclusivamente periodistas de La Nación, entre ellos el mejor director que ha tenido ese periódico Eduardo Ulibarri Bilbao, a quien le gustaba el jazz pero no las rancheras ni las macorinas.

}También estaba mi colega, periodista, embajador y analista Ricardo Lizano Calzada. Cuando ya teníamos varios tequilas entre pecho y espalda, Chavela se acercó a un nervioso y escurridizo Ulibarri y le empezó a alborotar su cabellera mientras le decía: “Tan lindo mi pelo de Zorro”.

}Allí mismo se acabó la noche de sangrita y Lafitte emprendió el viaje de regreso a Heredia. Años después, en el gobierno de Rafael Ángel Calderón, Chavela inventó construir una casa allá en Playas del Coco y se le ofrecieron facilidades para que lograra su cometido.

Entonces volvimos a tener un contacto cercano y recuerdo perfectamente su cumpleaños 75: los celebramos en mi casa con un grupo de amigos. Pero ya Chavela había comprendido que su futuro, su vida y su muerte la esperaban en México, solo en México, en ningún otro lugar.

Hoy le envío mi abrazo solidario a sus familiares que fueron como de mi familia en Quepos empezando por don Álvaro, su viuda Auxiliadora Simoni, y sus sobrinos Manrique y Jazmín. También recuerdo a don Rodrigo Vargas, quien trabajó siempre como cajero en el periódico La Nación, y a sus hijos en especial a Mario Vargas productor televisivo y submarinista.

Termino citando a Sabina quien la inmortalizó en ese bulevar de los sueños rotos como una mestiza ardiente de lengua libre, gata valiente de piel de tigre con voz de rayo de luna llena. “Con su desaparición—dice Sabina— se pierde una manera de cantar llorando, un quejío inigualable, una expresividad fuera de lo común.

Unos cojones y unos ovarios nunca vistos en la música popular desde la muerte del bandoneonista Goyeneche. Ella no vendía una voz, vendía un estilo. Era una maestra en perder la primera al tiempo que ganaba lo segundo. Algo en lo que yo, sin duda, tengo mucho que aprender.

En estos momentos de pérdida me digo: ¡Quién pudiera reír como llora Chavela! Y recuerdo algo estas palabras de Almodóvar: “Desde Jesucristo, nadie ha abierto los brazos como ella”.

Chavela Vargas y Rogelio Benavides en 1994.


Mujer genial

Mujer genial. La conocí y respeté siempre gracias a Rogelio Benavides. Disparaba palabras como si fuesen dardos. Soltaba palabras precisas llenas de ingenio, calor y juicio crítico. Mi primera borrachera con guaro me la metí con ella. “En esta casa se toma como hombre”, me dijo el día que Rogelio me dijo que quería conocerme.

Y entonces sólo fue limón, sal y guaro de contrabando. Nunca me arrepentí de conocerla porque, sencillamente, era genial y siempre estaba inyectada de historia. Sin conocerla, nadie la puede juzgar.

Las huellas que dejó en México y otras partes del planeta son suficientes para respetarla como lo que fue y como será siempre. Periodista Laffite Fernández.


Leslie Salguero Villarreal

Nacida el 7 de agosto de 1998 en Limón, Leslie Salguero Villarreal, tiene poco de desempeñarse como modelo, sin embargo, no descarta la posibilidad de desarrollarse más en esta profesión, especialmente si se traja del modelaje fitness o deportivo.

Leslie quien es entrenadora personal y trabaja en varios gimnasios, tiene como respaldo títulos en Entrenamiento Personal y Fitness además de Nutrición Deportiva y Antropometría y actualmente es estudiante de Educación Física.

Entreno 5 días a la semana y los fines de semana trato de hacer alguna actividad físico que no sea pesas, además como muy saludable ya que actualmente me encuentro en una preparación para intervenir en una competencia de fisicoculturismo categoría Wellness. “Soy una persona determinada en mis metas, honrada, trabajadora y soy ambiciosa por mis proyectos”.

Eso es todo, los quiere Tiazelmira, la que todo lo mira.

GALERÍA FOTOGRÁFICA

 


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