• Niños eran castigados sin comida

Redacción – Luego del caso de niños que eran agredidos por las «tías» de un albergue del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), la Defensoría de los Habitantes continúa con inspecciones sin previo aviso.

Además, estas acciones son parte del seguimiento al trabajo que iniciaron con mayor intensidad desde junio del 2019, cuando se detectó que cerca del 30% de estos centros de protección se encontraban con niveles de hacinamiento o con sobrepoblación.

El hacinamiento se da cuando la capacidad de cada centro llega a menos o igual al 20% de la ocupación instalada y se determina que hay problemas de sobrepoblación, si supera ese porcentaje.

La defensora Catalina Crespo ordenó realizar estas acciones para comprobar el estado de atención que reciben los niños y verificar situaciones como calidad en la atención, apoyo profesional, alimentación, cuido, condiciones de higiene, instalaciones, recreación, espacios para descanso, entre otros aspectos.

En cada una de las inspecciones se conversa con el personal y los menores a través de un protocolo de actuación previamente elaborado.

Maltrato a niños

En un albergue en Cartago, el pasado en enero, la Defensora de los Habitantes se contactó de inmediato con la Fiscalía General de la República para que interviniera en la investigación del caso cuando los niños suplicaron por ayuda porque estaban siendo maltratados.

 Dos personas fueron detenidas y se les impusieron medidas cautelares. El PANI cambió a todo el grupo de trabajadoras del albergue, mientras realiza las indagaciones administrativas pertinentes.

A esos niños también los castigaban sin comida.

También se ha visitado otros centros ubicados en San José para determinar en qué condiciones están la población menor de edad y el personal.

Otras inspecciones

Recientemente, la Defensora de los Habitantes revisó dos albergues en Guanacaste, uno en La Cruz, el cual se encuentra en buenas condiciones, y en el de Liberia que tiene adolescentes mujeres con el problema que también conviven conjuntamente con población más pequeña, la cual no es conveniente.

Muy positivo de los albergues de esa zona es que tienen el apoyo profesional de terapista ocupacional, arte y actividad física.

En el momento de la inspección el albergue de Liberia tenía dos personas menores de edad más de la capacidad instalada.

Crespo también sostuvo un encuentro con la nueva Presidenta Ejecutiva del PANI, Gladys Jiménez, para solicitarle un proceso de rendición de cuentas permanente sobre las acciones desplegadas por esa entidad en beneficio de la población que se encuentra ubicada en albergues.

La Defensoría viene solicitando también al PANI que explique cuáles son los mecanismos de supervisión para verificar la atención y el trato que brindan las personas que tienen a cargo su protección en estos albergues, entre otras inquietudes.

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