• Pronto cumplirán un mes de estar en casa
  • Neythan se ha adaptado muy bien a Costa Rica

Redacción – Un viaje a África en febrero, para adoptar a su hijo, se volvió en toda una aventura extendida por casi seis meses luego de que se quedaran varados en Guinea-Bisáu por la pandemia, pero ya disfrutan de su cálido hogar en Costa Rica.

Se trata de la familia Useche Martínez, conformada por Karina, John y su hijo Neythan, quienes vivieron una experiencia que, en definitiva, le contarán a su hijo cuando sea mayor.

Neythan en su casa en San Ramón

Karina Martínez se montó en el avión un 17 de febrero para conocer a su hijo. Su esposo llegó unos días después.

Estando allá, el Covid-19 empezó a acelerar su camino por todo el mundo y suspendieron los vuelos internacionales. Afortunadamente pudieron quedarse en Casa Emanuel, organización que les ayudó con el proceso de adopción.

«La primera noche estábamos en shock, todavía no podíamos asimilar que estábamos ya en casa. Después de todo lo que pasamos y todos los intentos por regresar, ver que estábamos en casa era una sensación extraña con sentimientos encontrados, que Neythan pudiera ya estar en su casa y donde pertenece, era un conjunto de sentimientos», comentó la madre.

Explicó que ya no le queda mucha de la ropa que tenían para él en su casa en San Ramón, por lo que han tenido que ir poco a poco cambiando.


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Neythan ya tiene 1 año y dos meses de edad, al momento de la adopción tenía tan solo siete meses de nacido.

«Él ya se siente totalmente en casa. Tuvimos que cumplir 14 días de cuarentena y gracias a Dios unos amigos se unieron y nos tenían pañales y comida para cuando llegáramos a la casa. Dios puso muchas manos amigas a ayudarnos y apoyarnos. Fueron muchos meses sin estar en la casa», agregó.

El pasado 31 de julio, Cancillería de Costa Rica comunicó que el vuelo arribó con éxito tras una operación de alta complejidad, pues no hay vuelo directo que trajera a los costarricenses en África.

El vuelo humanitario salió de Guinea-Bisáu y tuvo escalas en Portugal y Madrid para llegar a Costa Rica.

Afortunadamente, ya este pequeño se siente en casa, a pesar de estar en un continente totalmente extraño, pero donde está su hogar.

«Neythan se ha adaptado bastante bien. Al principio se enredó por los horarios, son seis horas de diferencia y había que acomodarle horas de comidas, sueño… pero ya gracias a Dios está bastante bien», comentó Martínez.

Cuando estaban en África, una noticia preocupante les llegó: a ella la despidieron y a su esposo le suspendieron temporalmente el contrato laboral.

Ahora, aunque ella permanece sin empleo, su esposo ya se reincorporó a su lugar de trabajo y Martínez se dedica a pasar tiempo con su hijo.

«Cuando estábamos en Guinea, solo gateaba, pero él empezó a caminar junto a nosotros. Ya camina super bien. Él es un niño físicamente muy fuerte y no aparenta su edad. Ha sido bastante saludable y fuerte», comentó.

Y es que esta madre enamorada ha vivido toda una experiencia con su pequeño, porque él es muy curioso y todo le llama la atención. 

«Para él, todo es una sorpresa. Todas las cosas que ve, hace una cara de sorpresa, abre los ojos y la boca y señala lo que le causa curiosidad. Él es muy amable y cariñoso con otras personas, no es huraño. A veces amanece con mamitis y a veces con papitis. Come bastante y es muy dormilón y juguetón», comentó Martínez entre sonrisas.

Martínez y Useche están muy agradecidos por las ayudas que han recibido desde su período en África y aquí en Costa Rica. Ahora disfrutan en familia y recordando los lindos momentos que han vivido.

1 COMENTARIO

  1. Qué linda familia! Me alegra mucho que hayan podido retornar a su hogar y les envío los mejores deseos.

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