Redacción- Matheus Fetter es brasileño, tiene 10 años, pesa 200 kilos y pide ayuda para poder sobrevivir.

Su familia comenzó una campaña para mejorar la calidad de vida del niño, que necesita de manera urgente una cirugía bariátrica para reducir su estómago.

“Los órganos son de un niño de diez años, pero con el peso de un adulto obeso. Nuestro hijo puede morir en cualquier momento”, ”, explicó la madre de Matheus a medios internacionales.


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El caso del niño se considera un misterio médico. Con solo un mes de vida, Matheus llegó a pesar siete kilos.

Desde entonces, su familia lo llevó a decenas de profesionales de la salud y las pruebas para determinar la causa de la obesidad, hasta ahora, no arrojaron resultados certeros.

A pesar de estar acompañado por un médico del Hospital Infantil Joana Gusmão, la familia de Matheus aún no consigue un diagnóstico preciso. “Fueron diez años de lucha para saber lo que, de hecho, tiene mi hijo.

Fuimos a varios especialistas en endocrinología, psicólogos, terapeutas y nutricionistas, pero nadie puede averiguarlo. Ya no hay ni siquiera pruebas posibles que realizar”, contó en redes sociales Gabriela Fetter, madre del niño.

Según relató Fetter en Instagram, Matheus empezó a caminar a los dos años y actualmente tiene los pies y la audición deteriorados, además de sufrir apnea.

Es importante mencionar que sin comer en exceso en ninguna etapa de su vida, tras cumplir su primer mes de vida, el niño comenzó a engordar siete kilos por semana.

“A los dos años superó los 40 kilos. Incluso nos acostumbramos a su peso y no sentimos ninguna diferencia. Nunca comió en exceso para llegar a ese punto. Se realizaron todo tipo de pruebas para detectar los síndromes que causan la obesidad, pero siempre con resultados negativos”, contó Fetter.

La familia de Matheus comenzó una campaña en las redes sociales para recaudar fondos que permitan costear la intervención quirúrgica que necesita.

El procedimiento que recomiendan los médicos para el caso de Fetter, por ser el menos invasivo, es la “manga”, que transforma el estómago en un tubo.