Vídeo: Accidentes de Costa Rica

Minor Araya Salguero

Criminólogo – Exjefe OIJ – Especialista SWAT

No es mío, es lo que el 1 de enero titulaba la página Accidentes de Costa Rica, en alusión a un video en donde, es personal de la Fuerza Pública, el principal protagonista.

Al igual que esta página, un sinnúmero de personas más, tienden a colgar algún tipo de material policial por lo general, cargado de polémico tinte y, sencillamente hacen la de Melquiades.

Pues bien, acá – como muchos saben – el estilo es muy diferente; no hay burla, siendo el desarrollo del comentario algo con enfoque de respeto, reflexión y enseñanza.

Ahora, al meollo de la cuestión…

El de nuestro amigo Mauricio Vega, fue uno de los más de 300 comentarios – la mayoría, con glorificación a la mofa – que se pueden apreciar; no obstante, el de Don Mauricio, no hace burla de la Policía Administrativa, él observa y llega a la conclusión: ¡Mejor, primero pregunto..! comentó:

«Uno más para el análisis mi amigo Minor Araya Salguero».

Muchos de los comentarios alusivos al video, curiosamente hacen referencia a las maniobras que hace el grupo de policías, en su conjunto. Otros, hacen ver lo abultado del uniforme del único oficial que se escucha dirigiendo…


«Puro Cantinflas en la película «Un día con el Diablo» – Iván Alvarez


A decir verdad, me fue imposible leer un comentario escrito por alguien que verdaderamente entienda de una materia, de una profesión tan pero tan poco comprendida y explicada en este país, por lo que, en la página supra, lance un anzuelo:

«Parece haber un cortocircuito en la coordinación de cada escuadra y, entre escuadras por lo que, yo preguntaría a los que han hecho burla y saben de esta materia: ¿Es provocado o no..?»

Solo un buen samaritano le dio «me gusta» a mi comentario… sí ¡Me quedé con las ganas..!


«Señor patata está entrenando a los chiles jalapeños» – Ismael Rivera


Me cuesta ser hipócrita; cuando observé este video «por dentro» reí y me dije: ¡Que muchachos…!

Así, para los que condenaron a la Fuerza Pública por, entre otros, «gastar tiempo en vagabunderias» y «hacer el ridículo», lo que sigue:

No es un ridículo, se llama Formación de Orden Cerrado. Y no lo inventó nuestra Fuerza Pública; este tipo de formaciones data desde la antigüedad. En principio, eran de suma importancia en el campo de batalla; no obstante, desde la evolución de las armas de fuego, su relevancia fue desvaneciéndose con la modernidad de los ejércitos.

El Ministerio de Seguridad Pública (MSP), a través de los años, ha aprendido muchísimo del Ejército de los Estados Unidos de América; de esta gran institución, mucho de nuestro adoctrinamiento policial ha sido afincado y fortalecido en el tiempo.


«Locademia de Policías??? » – María Porras


No se asusten, es normal que aspectos esenciales de lo conocido como Cortesía y Disciplina, en la esfera policial, sea una buena y correcta herencia de aquello, lo conocido como militar.

Actualmente, estas formaciones, como la aquí bajo cuestión, son muy importantes a efecto de facilitar una estructura de orden en espacios físicos reducidos de personas y logística integrados, así como la entrega, en tiempo y forma, de órdenes verbales, intercambio de información, y por supuesto, la inspección física y mental del personal formado.


«Debería darles vergüenza, no a ellos a los altos gerarcas del ministerio, eso demuestra la mala preparación y lo incipiente que es el curso de policía.

Por eso que se ve tanto mal policía en las calles!!» – Darwin Beltran Ríos


El Organismo de Investigación Judicial (OIJ), por su naturaleza de trabajo, no utiliza el Orden Cerrado; no obstante, su ala de operaciones tácticas, si conoce de sus aspectos básicos.

Muchos Equipos Tácticos Policiales que se consideran profesionales, saben que es la disciplina uno de los elementos claves para alcanzar el éxito de sus operaciones; por tanto, pueden utilizar la formación para ajustar sesiones muy fuertes de acondicionamiento físico, entrega de órdenes e inspección de personal y equipo.

El Servicio Policial de Intervención Inmediata (SPII) del OIJ, utilizaba este tipo herramienta, amén, de que tenía pleno conocimiento de su extenso uso en famosas instituciones internacionales en las cuales se capacitaba, entre otros, con el Equipo de Armas y Tácticas Especiales (SWAT) de la Ciudad de Miami y la rama de Fuerzas Especiales (Ranger) del Ejército de los Estados Unidos de América.

En otras palabras, la práctica de este tipo de formaciones en nuestro sistema policial, ha estado y está plenamente justificada.

Resulta claro, la aplicación de la Formación de Orden Cerrado apreciada en el tan comentado video es, sencillamente incorrecta. Si bien es cierto, bajo condición de instrucción todo lo visto puede ser plenamente válido y, hasta exigido en ambiente de aula, lamentablemente pareciera que un parque público poco o nada que ver tiene con un ambiente de escuela policial.

¿Cuál podría ser la fuente de error..?

El Orden Cerrado, básicamente, se compone algunos elementos clave:

1.- Autoridad emisora (voz de mando).

2.- Formación receptora (compuesta de escuadras).

3.- Autoridad alterna (responsable de pelotón y de escuadra).

4.- Órdenes preventivas (son emitidas inmediatamente antes de aquellas órdenes ejecutivas).

5.- Órdenes ejecutivas (estas responden a la orientación previa que ofrecen las órdenes preventivas).

6.- Movimientos sincronizados (aquellos que son el producto de las órdenes ejecutivas).

De esta forma, si la autoridad frente al pelotón de policías quiere que estos, a su orden, giren su cuerpo 90° a la derecha debe: 1. Emitir orden «firmes». 2. Emitir orden preventiva «derecha». 3. Emitir orden ejecutiva «dere».

Si el deseo de esta autoridad, frente al pelotón de policías, pretende que estos, sincronizados den un giro de 180° deberá: 1. Emitir orden «firmes». 2. Emitir orden preventiva «media vuelta». 3. Emitir orden ejecutiva «up«.

En el ambiente norteamericano, por lo general, la orden ejecutiva es única; es decir, se utiliza la palabra «up». En nuestro país, evidentemente se ha modificado este estándar.


«El orden cerrado también puede ser útil para reducir las filas para que quepa una columna en un tramo estrecho de la carretera durante la marcha o a través de un área concurrida, como un campamento, una multitud de espectadores emocionados…» Moving 17th. Century Soldiers


Por tanto, cuando una autoridad emite las órdenes verbales: 1. Preventiva «media vuelta» y 2. Ejecutiva «dere». Estaría emitiendo lo que en materia conocemos como «orden mal emitida o mal dada».

Y, el pelotón de policías, al escuchar una Orden Mal Dada, no deberían obedecer esta y permanecer en su posición de firmes esperando, claro está, la corrección pertinente de la voz de mando.

En el caso que nos ocupa, es la autoridad la que incurre en yerro y nunca corrije este lo que, definitivamente provoca una gran confusión en las escuadras receptoras. Les hace a la mayoría de oficiales de policía, incurrir en error.

Como en materia militar y policial, el adoctrinamiento es esencial, resalto que todo este «juego» – como dirían algunos – tiene sus objetivos bien trazados o ¿quizás ocultos..? La formación de orden cerrado sirve a la disciplina, el respeto, la debida obediencia por la cadena de mando, la emisión correcta de órdenes y el saber escuchar ese importante mensaje.

Los desfiles militares aún presentan soldados de pie y marchando en formaciones cerradas con fines ceremoniales y, aunque parezcan no tener valor militar, desde mi perspectiva lo tiene: disuasión.

En fin, espero que a esta altura aclarados estén, al menos la mayoría de los nublados del día…

Nuestra respetiosa recomendación a las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública: Trabajar más duro en la Academia de la Fuerza Pública pues, esto analizado acá, representa lo casi insignificante de mucho cuestionamiento a tanto desempeño del que por años, el pueblo costarricense ha sido un mudo testigo.

Un artículo de opinión, dedicado con mucha admiración y respeto, a los instructores de la Academia Nacional de la Fuerza Pública. Sin duda, hacen un gran esfuerzo, con los recursos que tienen, para hacer de nuestra policía preventiva, una siempre mejor.