- Cinco años después de la muerte del cantante, su única hija enfrenta un nuevo escándalo judicial tras ser interceptada con 12 gramos de droga.
Madrid. La vida de Sheila Devil, antes conocida como Camilo Blanes, sigue en una espiral de autodestrucción. La hija del fallecido cantante Camilo Sesto ha sido detenida por la Guardia Civil en la madrugada de este lunes en Galapagar, tras ser interceptada con 12 gramos de cocaína.
Según informa en exclusiva el programa ‘TardeAR’ de Telecinco, la joven fue trasladada a los calabozos y presentada ante los Juzgados de Torrelodones, donde se determinará su situación legal.
El límite legal en España para alegar consumo propio es de 7,5 gramos, por lo que la cantidad incautada supera esa cifra y podría considerarse un delito de tráfico de estupefacientes.
De ser así, Sheila Devil podría enfrentarse a una pena de prisión, aunque por el momento ha quedado en libertad a la espera de un juicio rápido.
Un ciclo de autodestrucción
Desde la muerte de su padre en 2019, Sheila ha protagonizado numerosos episodios preocupantes.
Hace dos años, su estado de salud estuvo al borde del colapso, pero ahora la atención no solo recae en su integridad física, sino en su estado mental y en su incierto futuro judicial.
Su madre, Lourdes Ornelas, ha intentado ayudarla sin éxito. Aunque siempre ha estado a su lado, la relación entre ambas es inestable. Hace apenas unos días, Sheila declaró públicamente que su verdadera madre era Rocío Dúrcal, negando a la mujer que la crió. Sin embargo, poco después reapareció junto a Lourdes y una amiga de la familia para refugiarse en la casa que heredó de su padre, una propiedad que ha sido motivo de controversia debido a su estado de abandono.
Un futuro incierto
Sheila ha mostrado en redes sociales parte de su vida, incluyendo su proceso de transición de género y su estilo de vida nocturno. Sin embargo, la exposición pública también ha evidenciado su deterioro personal.
A pesar de su excarcelación, su situación legal sigue siendo delicada. El juicio rápido determinará su futuro y, de ser hallada culpable, podría enfrentar una condena de prisión.
Por ahora, su madre sigue intentando ayudarla, aunque cada vez con más dificultades.