Redacción – Un costarricense fue hallado de entre los seis cuerpos que se encontraban semienterrados y con los que se dio los primeros días de diciembre en una fosa en Panamá.

De acuerdo con las autoridades panameñas, este suceso se vincula con el crimen organizado de ese país.

Según las autoridades del vecino país, una de las víctimas de sexo masculino era de nacionalidad costarricense, aunque aun no se determina la identidad del mismo.

Para identificar el cuerpo, se efectuaron una serie de pruebas genéticas que coinciden en 99,9% con una persona que se presentó a la fiscalía al sospechar que uno de los desaparecidos sería ser su hijo.

Por otro lado, se sospecha que los otros cinco cuerpos pertenecen a panameños y colombianos; sin embargo, se está a la espera de la confirmación.

En el hallazgo se dio con los seis cuerpos , los mismos estaban atados de pies y manos y en apariencia habría sido ejecutados por asfixia mecánica.

Por las condiciones en las que se encontraron los cadáveres, el hecho se relaciona con «la subcultura del crimen organizado».