¡Sueño cumplido! Regalan bicicleta a repartidor de comida que hacía entregas a pie

Trabajadores de Uber se organizaron para donar

Miembros de Uber donaron para comprar la bicicleta
  • Joven caminaba 2 kilómetros para hacer las entregas

Redacción – Un joven oriundo de Curridabat cumplió su sueño de año nuevo: le regalaron una bicicleta para poder trabajar mejor como repartidor de Uber Eats.

Según la información que llegó a AMPRENSA.com, el muchacho asiático pasaba por las calles de diferentes partes de la capital, desde Escazú hasta zonas aledañas a su casa, cuando los vecinos se percataron que entregaba los pedidos sin algún medio de transporte que le facilitara el trabajo.

Según sus mismos compañeros de la plataforma, él caminaba hasta dos kilómetros para poder llevar la comida a los clientes.

“¡El que quiere puede!” es un dicho que no falla para los ticos. El extranjero tiene varios años de vivir en Costa Rica y decidió iniciar el 2019, literalmente, con el pie derecho. No le importó no tener una motocicleta o una bicicleta para transportarse, solo necesitaba mucha energía, hidratación y unas tenis que aguantaran todo el camino.

Se le veía caminar por las tardes y noches para hacer las entregas y ahí fue cuando Minor Alvarado, trabajador independiente y conductor de Uber, decidió extenderle una mano a su compañero, aún sin conocerlo.

Alvarado se lo topó varias veces en la calle, le tomó un par de fotografías y las publicó en el grupo de Facebook “Repartidores Uber Costa Rica”. De inmediato, gran cantidad de miembros decidieron apoyar la causa y donar para comprar una “bici”.

El movimiento se extendió de tal forma que lograron hacerle el obsequio hace un par de semanas, al recaudar más de ¢62 mil para poder comprarla.

“Él no habla mucho español, pero a su modo nos agradeció y se puso muy contento porque ya no tenía que caminar más”, destacó Alvarado.

El joven asiático no tenía los medios económicos para comprarse su propia bicicleta a pesar de que trabajaba varias horas para alcanzar la meta del día.

La situación fue difundida por Alvarado, quien pidió “aunque fuera” una donación “de mil en mil” para poder llegar a la meta y abrió un grupo de WhatsApp para poder coordinar mejor con los colaboradores.

Los vendedores de la bicicleta incluso se las dejaron casi a precio de costo para que resultara más fácil la compra.


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3 Comments

  1. Felicidades mi amigo gracias a Dios y usted pudo cumplir un sueño y para trabajar q Dios lo llene de bendiciones a usted y toda su familia y a las familias de las personas q ayudaron a cumplir el sueño!Aún queda gente buena!

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