• La nueva modalidad de clases es novedosa pero «saturada de elementos improvisados, imprecisos, que produjeron condiciones desfavorables, tanto para estudiantes como para docentes y todo el personal que forma parte del sistema educativo».
  • Desde la visión del derecho al conocimiento, a la integralidad de la Educación y a la interacción entre docente y estudiante, la no presencialidad ha transformado los procesos de enseñanza-aprendizaje.
  • Tanto en el 2020 como en lo que va del 2021, en las zonas urbanas como rurales, en muchos centros educativos se recurre a la educación a distancia, por medio de la entrega de guías de trabajo autónomo (GTA) impresas, debido a la ausencia de recursos tecnológicos, conectividad y otros.

Algunos padres de familia también han mostrado su oposición, desde aquellos que se han manifestado en las redes sociales del MEP, hasta otros que en conversación con AM Prensa se oponen rotundamente a su aplicación, al alegar que sus hijos e hijas no están preparados para realizarlas.

«Ellos la verdad y a consciencia no están tan preparados, el año pasado los profesores se conectaban dos veces por semana y prácticamente la materia era muy básica parecía repaso de cuarto grado, ellos presentaban una práctica por semana», expresó Karla Ramírez, madre de familia con hijos en la Escuela Benjamín Angulo en Escazú.

Por su parte, Carolina Padilla, también mostró su preocupación por la «falta de preparación», que asegura, han tenido los estudiantes.

«El año pasado nosotros los papás nos encargamos de dar la materia a los niños y este año si topan con suerte van dos días a la semana», dijo Padilla.

Pese a cuestionamientos, el MEP reafirma su compromiso con la aplicación de las pruebas.

FARO tendrá un valor del 40% en la nota de promoción final de los estudiantes este 2021 y el 60% restante, corresponderá al trabajo que realicen a partir de las GTA y según corresponda, el Instrumento de Evaluación Sumativa.