Redacción- Choferes y extras cubanos hacen zafra mientras paladares y cafeterías sufren pérdidas con el cierre de más de 60 calles de la capital. Vin Diesel, orgulloso de filmar en Cuba.

Aunque han ocasionado algunos problemas a residentes de la capital cubana al obligar a desviar el tráfico, incluido el transporte público, en 63 tramos de calles de El Vedado, Centro Habana y Habana Vieja, el equipo de realización del filme Rápido y furioso 8 está tratando de indemnizar a los habaneros al mejor estilo capitalista: a puro billete verde.

Un reportaje publicado por Diario de Cuba precisa que choferes cubanos de la empresa Transtur han salido beneficiados.

«Nos pagan un contrato aparte de nuestros salarios. Después de las 12 horas, nos pagan horas extra», dicen, pese a que han firmado un contrato de confidencialidad que les prohíbe comentar.

Agrega que los choferes particulares cobran por el mismo sistema: «El otro día salimos con más de 100 CUC por todo el trabajo», asegura uno de ellos. «Y eso fue en un solo día».

Al dueño de un viejo auto americano de los conocidos como «almendrones», que estará parqueado durante el rodaje, le pagarán $800 diarios sólo por prestarlo.

El salario medio mensual de los cubanos aumentó en 2015 a 640 pesos, unos 25 dólares con 60 centavos, según se informó en el reciente Congreso del Partido Comunista.

Los únicos que no están contentos con los cierres de calles son los propietarios de negocios privados como las paladares, que se quejan de que la compensación recibida no se equipara con las pérdidas que ha sufrido su recaudación diaria.#AMPrensa

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