Redacción- Contrario a la idea más frecuente de guardar reposo cuando se piensa en enfrentar la fatiga relacionada con el cáncer, los estudios internacionales efectuados en varios países y con varias formas de medición recomiendan hacer todo lo contrario: aumentar la actividad física.

Esa es la propuesta de la especialista en movimiento humano Luz Alejandra Lorca, presidente de la Asociación de Kinesiología Oncológica de Chile y miembro de grupos técnicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien visita el país para dar capacitación a 38 terapeutas costarricense durante ese semana en CENARE.

Para ella, hay que elegir el ejercicio que cada uno pueda hacer según su condición de salud, del tipo de cáncer, del tipo de tratamiento y las circunstancias propias de la edad.

La especialista asegura que, además de ejercicios aeróbicos usuales, como caminar, nadar o hacer uso de bandas elásticas para trabajar con la fuerza del cuerpo, algunos estudios resaltan los beneficios de experiencias no tradicionales como el tai-chi y el yoga.

Lorca afirma que los ejercicios deben ser de baja intensidad y con metas progresivas hasta llegar a ser un promedio de treinta minutos por día de tres a cinco veces por semana durante varios meses.

ejercitarse

Entre los beneficios del ejercicio se anotan:

• Reduce la fatiga y mejora los niveles de energía
• Controla el estrés, la ansiedad, la depresión o el bajo estado de ánimo
• Mejora la salud cardiaca (algunos medicamentos de quimioterapia y radioterapia pueden causar problemas cardíacos más tarde)
• Fortalece los músculos, alivia el dolor, mejora el rango de movimiento
• Mantiene un peso saludable
• Mejora el sueño
• Mejora el apetito#AMPrensa