Redacción- Un hospital de Santa Marta fue el escenario de un episodio digno de una historia de ficción, cargada del realismo mágico propio de la obra de Gabriel García Márquez.

Una abuela se presentó ante el cuerpo médico de aquel centro asistencial y con una enorme indignación reclamó a los presentes que el bebé que le habían entregado a su hija no era su nieto, porque a su juicio, el recién nacido era muy “maluco”.

Aunque la madre del menor estaba segura de que el bebé en sus brazos era el mismo al que había dado a luz el pasado 31 de diciembre, la incrédula abuela insistió en volver al hospital y así lo hicieron. Allí la mujer dijo que aquel niño no se parecía en nadie de su familia.

“Vengo por mi nieto, el verdadero, el bonito; porque este ‘pelao’ que tengo aquí es ‘maluco’ y no se parece a nadie en mi familia, así que vamos a ver cómo es que estamos” dijo la mujer enfadada.

Ante el airado reclamo, los médicos que atendieron el parto del pequeño se reunieron y verificaron sus documentos. Ese día el hospital registró el nacimiento de ocho niñas y un solo varón. No había duda que el bebé era el nieto de la enojada señora, un miembro más de su familia.

Finalmente una psicologa de la clínica habló con la abuela del menor, a quien le costó trabajo asimilar que el niño efectivamente era su nieto. Finalmente las dos mujeres regresaron a su hogar convencidas de que el pequeño niño era el nuevo integrante de su familia.

El caso fue conocido por toda la ciudad e incluso llegó a oídos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – ICBF, que afirmó que le hará un seguimiento al caso.

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